Sigue adelante el proyecto más personal (según él mismo), de Jeff Lemire, Arcanos menores, en esta historia de provincias en la que la hija de una tarotista vuelve a su pueblo natal para comprobar que los poderes sensoriales de la familia son más ciertos de lo que pensaba. Y en todo ello, muchos secretos ocultos por los habitantes de Limberlost. ¿Qué es ese hotel con el que sueña frecuentemente Theresa y al que se psicotransporta un poco al estilo La zona muerta? En esta nueva entrega la trama avanza para descubrirnos una extraña conspiración que se cierne sobre el pueblo de Theresa.
Pero sin duda, lo más destacado de este segundo volumen de Arcanos menores es la incorporación al dibujo de Letizia Cadonici, que se ocupa del miniarco La rueda de la fortuna (tres números de cinco en el tomo). La ilustradora romana le insufla al cómic nueva vida: reconozcámoslo, Lemire es funcional como dibujante, pero limitado. Cadonici (y el color de Patricio Delpeche) es, en cambio, la verdadera protagonista de este tomo. Me recuerda un poco a Sean Murphy: le pasa la mano por la cara a Lemire en cada una de las viñetas. Tiene mucho más estilo y merece todo el espacio que le pueda ceder el creador de la serie. Por lo demás, baste dejar aquí lo que ya comenté de mis impresiones sobre Lemire. [Ver minirreseña del primer tomo en PeB]
