25 enero 2026

Retrorreseña: 'Alas de guerra sobre el Japón', de Seijo Takizawa (Planeta)

Mi hija anda leyendo la Serie Blanca y Roja de Dragon Ball (ya sabéis, la primera edición de Fórum) y en algunos de esos cuadernitos vi la publicidad de este tomo que publicó Planeta. Como quiera que en aquel momento no me interesó, rebuscando en internet (¡oh maravilla, Iber Libro!) lo encontré a un precio razonable, me hice con él tras treinta años de su edición.

En el prólogo del tomo, Juanjo Sarto habla de los cómics bélicos y comenta que en países como Alemania o Japón, este género no tuvo mucho predicamento, precisamente por los resultados de la IIGM. Esto es en cierta forma cierto en el caso del manga. Japón no ha tenido -creo- una tradición de cómic bélico en la línea de las sobadas Hazañas bélicas españolas, pero eso no quiere decir que los autores no hablaran de la guerra y de sus consecuencias. Y vaya si lo hicieron, al menos en lo que a la esfera social se refiere: todo el gekiga es un género hijo de la profunda crisis económica, pero también de identidad, que Japón atravesó tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

Pero Alas de guerra sobre el Japón no es una cosa ni la otra. Se trata de una recopilación de tres historias cortas que su autor, Seijo Takizawa, publicó en la revista de aeromodelismo Model Graphix, de la misma manera que hizo Hayao Miyazaki con su primera versión de Porco Rosso. Y en él, el tema de la guerra, a pesar de ser un cómic de ambiente bélico, pasa muy a segundo plano. Sí, hay patrullas nocturnas, y vuelos de escolta, pero no hay bombardeos, no hay -prácticamente- enemigos, no hay kamikazes ni doctrina aérea japonesa, no hay consideraciones sobre la guerra, las víctimas, los civiles. Todo, o casi todo, se mantiene en el margen abstracto de la aviación: la fascinación por las máquinas aéreas, su capacidad, la sensación de libertad de los pilotos. Una de las historias, por ejemplo, transcurre una vez terminada la guerra, cuando Estados Unidos exige probar un modelo experimental en el que todavía estaba trabajando la aviación japonesa. En ella, el enemigo ni siquiera es visto como tal, sino que se puede entender que, aunque antaño adversarios, ambos bandos comparten la misma pasión por las máquinas voladoras. Otra historia tiene un desconcertante final que parece sacado de La dimensión desconocida, que me dejó perplejo, porque en el resto del manga el tono es realista e histórico.

Alas de guerra sobre el Japón pone, como veis, el énfasis en la representación de los modelos aeronáuticos por razones obvias. No podemos descartar incluso que fuera un trabajo por encargo. Takizawa no es siquiera un autor muy dotado para los personajes: en un estilo muy noventero, su afán de realismo se queda un paso atrás, en un estadio en el que parece una caricatura inconsciente (personajes como jibarizados, posturas inertes...). Por todo ello, quizá el manga pueda decepcionar al lector: no tiene la fuerza que uno espera, ni en lo visual, ni en lo argumental. En todo caso, para ver esos modelos en el aire, el volumen se deja leer. Me gustaría saber si hubo más material, si Takizawa entregó más historias a Model Graphix, o si realmente existe la representación de la IIGM dentro del género bélico en el manga.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...