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30 diciembre 2016

Resumen de reseñas (diciembre)

Como cada mes, hago un resumen de las reseñas que he publicado online:

En Papel en Blanco:
· 'Ayako', de Osamu Tezuka: secretos de familia (Planeta)
· 'Cita en Phoenix': un dibujante en la frontera (Dibbuks)
· 'Enter the Kann', de Víctor Puchalski: fusión salvaje de universos (Autsaider Cómics)
· 'Intemperie': Javi Rey adapta la novela de Jesús Carrasco (Planeta)
· 'Crononautas': una gamberrada de Millar y Murphy (Panini)
· 'La extraña historia de la isla Panorama', de Suehiro Maruo (ECC)
· 'Mary Shelley: la muerte del monstruo', de Raquel Lagartos y Julio César Iglesias (Diábolo)
· 'Batman: ¿qué le sucedió al Cruzado de la Capa?', un final para el Hombre Murciélago (ECC)

Por su relación con el mundo del cómic, también incluimos las siguientes reseñas o noticias:
· Las 'Instrucciones' de Gaiman para viajar a un mundo mágico (Océano Travesía)
· Salvat nos invita a asistir a 'Las XII pruebas de Astérix' (Salvat)
· Esta Navidad, ¿por qué no regalar cómics? (Una selección de diez cómics que incluye material de Astiberri, Sapristi, La Cúpula, Diábolo, Reservoir Books, Ponent Mon y Planeta).

En Libros y Literatura:
· 'Emanon Vagabunda', de Kenji Tsuruta (Ponent Mon)
· 'Capitán Harlock Dimensional Voyage 1', de Leiji Matsumoto et alii (Norma)
· 'El Castigador: en el principio', de Ennis y Larosa (Panini)

En La Voz del Muro: 
· 8 razones por las que deberías estar leyendo 'Ms. Marvel' (Panini)

14 febrero 2016

Reseñas en UH: 'Heavy 1986', de Miguel B. Núñez (Sapristi)

(Click para ampliar)

Reseña en Ultima Hora de Heavy 1986, de Miguel B. Núñez, del que tenéis un comentario más extenso aquí. Breves para One Punch-Man, (Ivrea), del que hablé aquí, y Emanon Recuerdos (Ponent Mon).

05 enero 2014

Reseñas en UH: 'Beowulf' de Santiago García y David Rubín, y 'Thor' de Walt Simonson

(Imagen de la sección aparecida en el periódico. Click para ampliar)

TdV 208: Épica nórdica.
Reseñas de Beowulf de Santiago García y David Rubín (Astiberri), y Thor de Walt Simonson (Panini). Reseñas breves de Vampir, de Joann Sfar (Fulgencio Pimentel), El perro enamorado de las estrellas (Ponent Mon), y Aama 3, de Frederik Peeters (Astiberri).

14 agosto 2011

Algunas lecturas de verano (II)

· 2020 Visions: La tormenta. Jamie Delano y Warren Pleece. Recerca. Me ha sorprendido gratamente este cómic de Delano (Hellblazer) en la que retrata una Miami futurista y ciberpunk, que vive bajo la amenaza eterna del ciclón definitivo que se la lleve, y donde la detective Jack Atlanta (una outsider, andrógina, lesbiana y adicta al cibersexo) tendrá que investigar la desaparición de una chica, lo que la llevará a descubrir un turbio negocio de tráfico de niños. Todo eso, mientras campa por la ciudad un psychokiller que se hace llamar El Escultor, y que modifica grotescamente los cuerpos de sus víctimas. El ambiente de novela negra postnuclear está muy bien conseguido. Realmente se trata de una historia ciberpunk bien contada y con personajes llamativos, que crea una ambientación sólida y en la que el lector se zambulle, y una vez terminada queda uno con ganas de más. La única pega que se le puede poner a la obra es el mediocre trabajo de Warren Pleece y su uso de un blanco y negro muy soso y sin personalidad. Por lo demás, buena lectura.


· Iron Man: Extremis. Warren Ellis y Adi Granov. Panini, 2010. ¿Que tiene de interesante el personaje de Iron Man? Sin la armadura, es un tío cualquiera, un ricachón, un científico, un empresario. Si lo que es interesante es la armadura y su prodigiosa capacidad bélica, el que la lleva no es importante... El personaje de Tony Stark ha tenido que ser deconstruido sistemáticamente para poder encontrar algo en él que nos hiciera empatizar. Sabemos de él que depende de su armadura para vivir (o al menos, lo tuvo que hacer en algunos momentos), y que ha sido un alcohólico contumaz durante mucho tiempo. Pero más allá de esos fallos humanos, Iron Man no es un personaje que (me) llame mucho la atención. Pero Warren Ellis enfoca Extremis con nuevas perspectivas y crea por fin algo más interesante de lo habitual, aunque tenga que cortar con la continuidad de 60 años de personaje. Para Ellis, Stark es un científico de la carrera armamentística que tuvo negocios con los militares y que fue herido en la primera Guerra del Golfo. No puede evitar aborrecer de ese pasado sangrientamente culpable, ("Siempre tendré las manos llenas de sangre", confiesa), pero se debe a lo que es. En Extremis, Iron Man tiene que enfrentarse a una variedad de suero supersoldadesco que ha llevado a un resentido del gobierno a llevar su venganza a las calles de EEUU. Es una visión muy moderna, y muy en la línea del Warren Ellis de Stormwatch o del resto de sus obras que mezclan política con superhéroes, en la que la línea entre buenos y malos no está tan clara como parecía.


· Skyhawk. Jiro Taniguchi. Ponent Mon, 2010. Taniguchi nos ofrece en esta ocasión un western en toda regla, pero con sus condiciones: está protagonizado por dos japoneses, dos descastados que llegan desde Japón al Oeste tras perder en una guerra civil en su país. Su valor y su braveza les hacen ser merecedores pronto de un lugar entre los Sioux Oglagla durante los difíciles años en los que se está construyendo el tren transcontinental y se ha encargado al general Custer que acabe con los molestos indios. Estos por su parte, ven como cada uno de los tratados firmados con el hombre blanco se ha convertido sistemáticamente en papel mojado y que cada vez están más arrinconados y acosados, por lo que decidirán luchar hasta la muerte. Skyhawk no es un western al uso (esto es, los buenos son los vaqueros y los malos son los indios), sino que vemos las dos perspectivas de ese enfrentamiento por la tierra, como en los albums del Teniente Blueberry de Giraud, donde, por cierto, Custer también aparecía retratado como un sanguinario e inmisericorde hombre de guerra (no es casualidad: Taniguchi ha leído a Giraud, e incluso este último firma el prólogo de la obra). El resultado es una obra reivindicativa, violenta (de las más gráficas de Taniguchi) por necesidad, y donde el elemento japonés no chirría sino que se integra sin estridencias en la trama. Taniguchi nunca decepciona.

[En verano aprovechamos para retomar lecturas que no pudimos hacer durante el curso, cómics que no son novedad pero que vale la pena reseñar, o volvemos sobre aquellos que no pudimos comentar con profundidad anteriormente]

18 julio 2011

Un cómic al día: Un zoo en invierno, de Jiro Taniguchi

El interés por la obra de Taniguchi no ha dejado de crecer desde que se publicaron sus primeras obras, la primera de ellas, Hotel Harbour View (editada por Forum), aún cuando no era muy conocido, y más adelante (con El almanaque de mi padre o Barrio lejano), con las obras que lo llevarían al gran público. Desde entonces, su obra ha sido regularmente editada en España. En 2008, Ponent Mon editó Un zoo en invierno, una obra en la que Taniguchi narra la vida de un joven aprendiz de mangaka llamado Hamaguchi. Los rasgos autobiográficos son claros en esta obra, y le sirven al autor para acercarnos al mundo de los cómics en Japón y cómo se trabaja allí: quizá a más de uno le sorprenda saber que los autores no trabajan en solitario, sino que lo más común es que dispongan de un estudio donde unos ayudantes (cuyo coste debe sufragar él mismo) les realizan trabajos como el entintado, los fondos o la rotulación. Taniguchi pone hincapié en el sacrificio de la vida del mangaka, en las noches insomnes cercanas a la hora de entrega, el ritmo endiablado para poder cumplir con los editores... Y en la fuerza del trabajo en grupo, algo muy japonés, aunque no sea en rigor un reparto de trabajo justo. Pero el retrato de la profesión, amable por lo demás, no es el aspecto central de la obra; ese lugar se lo lo otorga el autor, o al menos al menos de forma compartida, a la maduración afectiva del protagonista, que llega a Tokio como un joven soñador y despistado, e inicia una relación muy espiritual con una muchacha bastante enferma. El reconocimiento de sus sentimientos, así como la superación de las trabas que se ponen a su relación serán el punto álgido de esta obra, que emocionarán al lector como anteriormente lo hicieran obras como El olmo del Cáucaso o El caminante.
Técnicamente, Taniguchi sigue en su línea, aunque en algunas viñetas se le nota más titubeante, quizá por ser una obra más temprana (¿o por culpa de sus ayudantes?). Quizá la única pega que puede ponerse a esta obra es su excesiva longitud; los capítulos se hacen algo largos para la sobriedad de su narrativa y del argumento. Pero en general nos encontramos ante una obra que gustará al lector.

10 julio 2011

Un cómic al día: Ejemplo perfecto, de John Porcellino

Vamos al lío: parafraseando el título de este cómic, Ejemplo perfecto es el ejemplo perfecto de cómo no hacer cómic autobiográfico. El problema no es su estilo naïf, sencillo hasta casi lo inverosímil, con un dibujo que parece imitar el trazo infantil. Tampoco lo es las engañadoras palabras que nos prometen los autores que opinan sobre Porcellino en la contraportada (deberíamos poder confiar en el criterio de Chris Ware o Chester Brown -bueno, este último es también otro pieza...). El problema es que todos tenemos una vida. Y tener una vida no es lo único que se necesita para poder hacer un cómic autobiográfico. También tiene que ser mínimamente interesante. Y si no lo es, al menos uno debería tener alguna pericia narrativa para hacer de la anécdota algo entretenido. No es el caso de este volumen: Porcellino nos ofrece breves episodios de su propia vida que debieron significar algo para él, pero para el lector son una serie de hechos inconsistentes y aburridos. El cómic queda así reservado exclusivamente a ser el vehículo de un ego necesitado de atención, como lo prueban las tres últimas páginas de texto del cómic, encabezadas por el epígrafre "Biografía e información relevante". No, John Porcellino. Listar todos los colegios a los que asististe, las multas que te han puesto, las bandas que escuchabas cuando estudiabas, si experimentaste con alucinógenos... no es relevante para el lector. Es mirarse al ombligo.
Otros autores han conseguido convertir su vida en material interesante para contar historias. Lamentablemente no es el caso de Porcellino, a mi entender. Ponent Mon tiene actualmente este cómic como saldo, si alguien quiere leerlo a pesar de todo, al menos le saldrá bien de precio.

16 enero 2011

Reseñas en UH: Planeta Hulk

(Imagen de la sección aparecida en el periódico. Click para ampliar)

TdV 133: Caída y ascensión de Hulk

· Planeta Hulk (integral). Pal y Pagulayan. Panini, 2010. Los lectores habituales de Marvel saben que es habitual que cada cierto tiempo un evento cruza todas sus colecciones conformando una macrosaga que afecta a la mayoría de sus personajes. Una de estas ultimas fue Civil War, cuando una ley ordenó que se censaran todos los individuos con poderes y los superhéroes se dividieron entre partidarios de la ley y objetores. Como lo más probable era que el lado en el que se posicionara el Increíble Hulk ganara, los superhéroes se pusieron de acuerdo y con una treta le enviaron al espacio exterior. El plan era que llegara a un planeta deshabitado donde por fin pudiera conseguir la soledad que siempre ha anhelado. Aquí es donde arranca Planeta Hulk, la saga que se desarrolló en la cabecera del Coloso Esmeralda mientras el resto del universo Marvel lidiaba con la Civil War. Hulk llega a un planeta no tan deshabitado como se esperaba, es hecho prisionero y formado como gladiador, hasta que finalmente se convierte en líder de una revolución para derrocar al malvado Rey Rojo.
El argumento en sí -obra de Greg Pak- no es excesivamente original; bebe de influencias muy claras como Gladiator, Spartacus o Flash Gordon, pero sabe construir una historia épica en la que el protagonismo es el del viaje iniciático del héroe: desde su caída, al progresivo restablecimiento de su honor, hasta la culminación de su titánica tarea. Una estructura clásica a la que no faltaría ni uno de los elementos que Vladimir Propp enunció en su Morfología del cuento.
El final es algo agridulce para un personaje como Hulk, por su particular problemática. Él representa la soledad de la diferencia, el pulso de la dualidad entre hombre y monstruo, la incomprensión de lo diferente. Y parece que el destino de Hulk, ya sea en esta historia, en su trayectoria general o en futuros alternativos, es permanecer solo... Durante toda la historia se hace hincapié en ello: los nativos quieren saber si él es el salvador anunciado por las profecías o el destructor de mundos. Es probable que, en el fondo, sea ambas cosas.
Planeta Hulk es una saga épica, entretenida, realizada con profesionalidad y que abarcó 15 meses de edición en su cabecera original. Al funcional guión de Pak se le suma el buen acompañamiento gráfico de Pagulayan; y hay que hacer especial mención a las fantásticas portadas de José Ladronn, en su estilo de fusión Giraud-Kirby. Una buena lectura para los fans del Increíble Hulk.

Breves
· Cthulhu 7. Varios autores. Diábolo, 2010. Nueva entrega de la revista de cómics de terror Cthulhu: este séptimo volumen está dedicado a Algernon Blackwood, uno de los puntales de la literatura terrorífica del finales del s.XIX y principios del XX. Colaboran los habituales Manuel Mota, Alex Ogalla, Karles Sellés, Tony Sandoval, Raule, Salvador López, Bart Torres, algunos adaptando las obras del autor de Culto secreto o simplemente con sus historias de miedo.

· Él, ¿quién si no? Oscar Martín. Ominiky, 2011. Una nueva editorial se intenta abrir camino en el complicado mundo de los cómics en España. Y lo hace con una obra de Oscar Martín (Solo, Mundo caníbal, La hermandad, etc.). Para la ocasión, la editora debuta con ¿Quién si no?, un enfoque humorístico sobre las clásicas historias de detectives, con el buen hacer y el dominio absoluto de Martín sobre las criaturas antropomórficas. Le deseamos mucha suerte desde aquí a este nuevo proyecto.

· Sky Hawk. Jiro Taniguchi. Ponent Mon, 2010. Jiro Taniguchi, un autor muy apreciado en nuestro país que ha ido viendo casi toda su producción publicada (algunas de sus obras son El almanaque de mi padre, El gourmet solitario, Barrio lejano, etc.), ve ahora aparecer bajo la editorial Ponent Mon el manga Sky Hawk, un western protagonizado por unos samurais exiliados y donde el bushido japonés y el código de honor indio se nutren de los mismos valores. Una historia diferente de uno de los más grandes autores del país del Sol Naciente.

18 diciembre 2010

El señor Cocodrilo está muerto de hambre, de Joan Sfar

Joann Sfar es uno de los autores más prolíficos de la nueva ola francesa. A obras abiertas o semiabiertas como El gato del rabino, Los viejos tiempos, Klezmer, Vampir, debemos añadir su incursión en las adaptaciones, como la que realizó hace poco de El principito de Saint-Exupéry, o en el mundo de la literatura ilustrada. Porque esto es lo que es El señor Cocodrilo está muerto de hambre. No es exactamente un cómic ni un libro infantil, es una mezcla entre ambos, en la que palabra y dibujos se van alternando de forma que ninguna gana sobre la otra. Y es una ocasión en la que Sfar se luce como narrador. En esta sencilla historia, en la que un indolente cocodrilo debe tratar de lidiar con su pertinaz hambre, Sfar ata los cabos mucho mejor que en algunas de sus series. Se trata de una aventura sencilla, dirigida a todo tipo de lector, pero que gustará especialmente a los más pequeños. El cocodrilo no sabe cómo comportarse en la ciudad, y la niña que encontrará será su guía, y entre ellos surgirá una especial amistad. El señor Cocodrilo está muerto de hambre es una historia inteligente, con humor, con hechos luctuosos que un cuento infantil también tiene que tocar (todos los animalitos y personas que se zampa el cocodrilo); una historia con la que podremos reflexionar con ese pequeño lector a quien va dirigida.
En el apartado estilístico, nos encontramos con el Sfar habitual, de trazo suelto e inacabado, que en esta ocasión se ve más amparado por la parcelación que produce la prosa que acompaña a los dibujos, lo que hace que esa libertad de viñetas del autor resulte adecuada y hasta agradable. Sfar da color con las acuarelas al estilo de Klezmer, en el que el color difuminado proporciona el calor que la obra necesita. En definitiva, una obra quizá considerada menor de Sfar (data de 2003), pero que Ponent Mon ha hecho bien en rescatar, porque es virtualmente superior a algunas otras del mismo autor que han tenido mucho más eco mediático.

14 noviembre 2010

Reseñas en UH: Los viejos tiempos y Con locura. Amor y malos tratos

(Imagen de la sección aparecida en el periódico. Click para ampliar)

TdV 125: Los peligros del amor

· ...Con locura. Amor y malos tratos. Sylvain Ricard y James. Panini, 2010. La violencia doméstica (mal llamada de género) es uno de los problemas más acuciantes de la sociedad actual, y aunque posiblemente sea un fenómeno tan antiguo como la santa institución del matrimonio, es ahora cuando hemos tomado conciencia de esta verdadera lacra social, por lo que nunca está de más tener mecanismos de reflexión sobre este fenómeno. En este sentido podemos leer el cómic ...Con locura. Amor y malos tratos, de los autores galos Sylvain Ricard y James (Como un lunes), una historia en la que se aborda esta realidad, un tema que ha sido muy poco tratado en el cómic. La perspectiva dual de la pareja hará que nos metamos en la piel de ambos protagonistas, maltratador y víctima, y que sintamos su manera de pensar de una forma cercana y real. Sentados en un banco, explican todo el proceso como si el lector fuera su terapeuta. Es significativo que, aunque comparten espacio, cada uno habla libremente como si el otro no estuviera presente: una manera más de representar la incomunicación que hay entre ellos. El relato reflexiona sobre el germen de esa violencia, las actitudes que ante ella toma cada miembro de la pareja, las respuestas que se le dan, las sucesivas impresiones que pasan por la cabeza a la mujer víctima de maltrato. También se hacen presentes personajes secundarios que encarnan las diferentes posturas que ante este fenómeno puede tener el círculo de conocidos de la afectada. Finalmente, como no podía ser de otra forma, el cómic tiene un final agridulce, demostrando que ante estas actitudes no se pueden tener medias tintas. Una situación de este tipo a la que no se pone fin es susceptible de volver a empezar... En resumen, el tema está tratado con seriedad y realismo, y constituye un buen material para trabajar el tema de la violencia doméstica y reflexionar sobre él.

· Los viejos tiempos: El rey no besa. Joann Sfar. Ponent Mon, 2010. Un país donde el agua viaja a la inversa y las lágrimas caen al cielo. Un héroe joven de corazón puro, una amada que se convierte en zorro y un rey que no besa. Legiones de seres fantásticos y el dios de un sólo ojo que desafía el reinado. El arte de los zahoríes —los magos del agua—, una serpiente que se convierte en espada y una búsqueda llena de misterios y filosofía... Esto es Los viejos tiempos, la nueva serie del exitoso y prolífico autor francés Sfar que los lectores de Iconotropía ya conocerán porque ya hemos hablado aquí de otras de sus obras: El principito, El gato del rabino, Socrates el semiperro, Pascin, París-Londres, y un largo etc.). En esta ocasión, el artista nos lleva a un mundo de cuento donde habita la hechicería y los seres mágicos, pero los temas de fondo son los que Sfar suele tratar siempre: la condición humana, el amor y el desamor, los ideales, las mentiras, los ritos de paso... Es indudable que Sfar es un autor increíble: su originalidad brilla tanto como lo ingente de su producción. Los viejos tiempos (en principio, este tomo, subtitulado El rey no besa, es el primero de una futura saga) nos devuelve a un Sfar en estado puro, que experimenta, que pasa de un extremo a otro en su estilo de dibujo. Resulta un álbum entretenido e interesante, aunque quizá no sea el mejor de los trabajos de Sfar.


Breves
· Sarà servito. Felipe H. Cava y Laura. Edicions De Ponent, 2010. Venecia, siglo XVIII. Una misteriosa mujer se dedica a pintar cuadros en una academia y de noche se convierte en cortesana, ayudada por Ugo, un gondolero que le proporciona clientes. Pero un extraño asesinato en uno de sus servicios moverán las ansias de venganza de la inquieta protagonsita, que se verá abocada a una situación cada vez más tensa. El veterano Hernández Cava (Las serpientes ciegas, Soy mi sueño, El hombre descuadernado) pone la historia para que una Laura siempre sugerente y erótica pinte esos decadentes escenarios venecianos.



· Arroz pasado/Arròs covat. Juanjo Sáez. Mondadori, 2010. Juanjo Sáez, el autor de Yo (otro cómic egocéntrico) vuelve a la carga con el voluminoso Arroz pasado, el primero de los tomos que recogen la versión en còmic de la serie animada que el autor catalán ha creado para TV3. Ideal para los fans del autor, donde encontrarán sus recursos habituales: estilo cutre, referencias autobiográficas, historias cotidianas y empáticas ambientadas en la Barcelona contemporánea. Mondadori edita en catalán y en castellano.



· Hansel y Gretel. Hermanos Grimm y Víctor Escandell. Parramón, 2010. Una casa de golosinas es una atracción para cualquier niño. Y más si esos niños son Hansel y Gretel, los protagonistas del cuento de los hermanos Grimm, que en esta ocasión rescata la editorial Parramón en su colección Colorín Colorado. La adaptación gráfica corre a cargo de Víctor Escandell, que realiza una versión adorablemente naïf, sólo con cuatro colores, y cuyo resultado excelente. ¡Una recomendación más que brillante para los peques de la casa!

05 noviembre 2010

Un cómic al día: Pascin, de Joann Sfar (Ponent Mon)

Pintura y cómic han ido de la mano desde el nacimiento del noveno arte, aunque por desgracia, la consideración de este último aún esté en entredicho. En Pascin, el prolífico Joann Sfar (Los viejos tiempos, El principito) nos ofrece una biografía ficticia del pintor y dibujante Julius Pinkas Pascin (1885-1930), a la manera de un relato fragmentado que se inspira en la realidad para crear un Pascin que satisface las necesidades narrativas del autor galo. Sfar aprovecha la figura algo velada del pintor para injertar en él sus pensamientos y poder así divagar sobre el sentido y la necesidad arte, sobre el destino, su conición de judío o, sobre todo, la sexualidad. Pascin es un artista que hace de su obra la finalidad de su vida, como veremos en las relaciones que tiene con ambos sexos.

En el voluminoso tomo de Ponent Mon, que recopila toda la serie aparecida en Francia entre 1997 y 2002, encontramos diversos cambios de registro de Sfar, a menudo bruscos y curiosos, que van desde su acostumbrado trazo ya visto en El gato del rabino o Profesor Bell, a inequívocos homenajes al estilo de los impresionistas, George Grosz o el mismo Pascin. Una obra interesante por su relación con las otras artes, pero quizá inferior al resto de los trabajos de Sfar, sobre todo si lo comparamos con los anteriormente citados o con El valle de las maravillas o Gran Vampir.

13 agosto 2010

Un cómic al día: Caída de bici, de Étienne Davodeau

Pequeñas historias, problemas comunes, personajes en la encrucijada de sus vidas son temas que le gusta usar a Étienne Davodeau en sus obras. Si en El testimonio articulaba una especie de road movie con unos personajes que buscaban huir de su vida, en su última obra publicada, Lulú mujer desnuda, la protagonista se redescubría como persona rompiendo con su vida y dejando por unos días a su familia y viajando a lo desconocido. Hoy retomamos lo que fue su segunda obra publicada en España tras La mala gente, Caída de bici, editada por Ponent Mon y actualmente en saldo. En ella, asistimos a la reunión de una familia cuya matriarca está enferma y cuyo alzhéimer apenas le deja recordar nada. Entre ellos también hay tiranteces, y un amigo de la familia, también invitado a la reunión, tiene un secreto que nunca les ha podido confesar a sus amigos.
Cerca del hogar familiar, una casa está en obras. Los niños de la familia los observan disimuladamente tras una persiana. El albañil trata a su aprendiz con una crueldad, así que cuando éste acaba harto, entierra un objeto personal muy querido del albañil y deja el trabajo. Este hecho se imbricará de tal forma con lo que pasa en casa de la familia -que va a vender la casa- que llevará a una revelación insospechada por parte de un personaje.
Davodeau vuelve a narrar en Caída de bici una historia agridulce, con un final -al igual que en El testimonio- ciertamente impactante para el lector. Una historia que toca uno de esos temas que parecen fascinar a Davodeau: ¿hasta qué punto nos conocemos? ¿qué secretos ocultamos dentro de cada uno de nosotros, qué revelaciones que cargamos a modo de penitencia no pueden salir a la luz? El cariño, los vínculos de amistad, la noción de familia, el tiempo y la memoria, son el resto de elementos que vertebran la trama. Una obra para los que gusten de las pequeñas historias.

10 julio 2010

Un cómic al día: París-Londres, de Joann Sfar (Ponent Mon)

Joann Sfar es un autor por el que siento debilidad, lo reconozco. Desde que lo conocí como coautor de La Mazmorra he seguido y leído la mayoría de sus obras publicadas en España: El gato del rabino, Profesor Bell, Vampir, Gran Vampir, El valle de las maravillas, Klezmer, Pascin, El principito, Petrus Barbygere... Es un autor que ha supuesto un revulsivo en el panorama de la bd francesa y todo un referente en su generación, pero, aún así, a veces no puedo evitar sentir que me toma el pelo. Su estilo, personal pero cambiante, puede ir desde lo más elaborado (Petrus Barbygere), hasta un trazo desnudo y casi apenas esbozado. En ocasiones, ese cambio puede verse dentro de una misma obra. Sfar puede ser muy prolífico, pero también es algo irregular. Este último caso es el del tomo París-Londres, editado hace un tiempo por Ponent Mon y que ahora mismo lo podéis encontrar de saldo por su misma editorial. En París-Londres, Sfar se limita a contarnos lo que acontece en una travesía por mar con alguno de sus personajes. Básicamente el argumento es muy sencillo, Sfar sigue cumpliendo como autor de diálogos, también aprovecha para hacer autorreferencias a sus obras (Petrus Barbygere, Profesor Bell, El gato del rabino)... Pero poco más. Se trata de una obra en blanco y negro, un divertimento quizá de Sfar, una obra menor, que creo que es sólo para los completistas de este autor.

06 julio 2010

Un cómic al día: Martha Jane Cannary, de Blanchin y Perrissin (Ponent Mon)

La figura de Calamity Jane (o Juana Calamidad) es uno de esos nombres míticos del Oeste americano que todo el mundo recuerda, junto a Billy el niño, Buffallo Bill, Jesse James o el general Custer. Pero a diferencia de los demás, al menos en mi caso, lo que se sabe de Calamity Jane es bien poco. ¿Quién era, a qué se dedicaba, era también una bandolera? En la obra Martha Jane Cannary: la azarosa vida de Calamity Jane, con guiones de Perrissin y dibujos de Matthieu Blanchin, se nos cuenta lo que fue -o pudo ser- la vida de esta mujer, pionera del oeste, exploradora, luchadora nata, cuya biografía está plagada de vacíos y leyendas. Los padres de Martha Jane murieron cuando ella era muy joven y en seguida tuvo que hacerse cargo de sus hermanos menores. Decidida a conseguir trabajo y dinero, no dudó en marchar a hacer fortuna, aunque tuviera que esconder su condición de mujer. Así pues, conocemos a una Martha Jane que es ante todo una luchadora, una intrusa en un mundo de hombres, un ejemplo de precoz liberación femenina. Los autores combinan fragmentos ilustrados de carácter más biográfico con las viñetas habituales, con un resultado ameno e interesante. El dibujo y el color elegido se adecuan perfectamente a la historia; la narración es correcta y tiene puntos en que llega a emocionar al lector sensible. La obra se divide en dos tomos de lo que, por ahora y que yo sepa, sólo ha aparecido el primero en español (Los años 1852-1869; Ponent Mon, 2008). Actualmente este cómic se encuentra de saldo por la misma editorial, así que no hay excusa para hacerse con él.

03 julio 2010

Un cómic al día: El testimonio, Etienne Davodeau (Ponent Mon)

Davodeau es un autor al que le gusta contar historias de personas. Ya lo hizo en aquel gran volumen llamado La mala gente, donde contaba la experiencia en la vida sindical ligada a su familia. Más recientemente, La Cúpula publicó en dos volúmenes Lulú mujer desnuda (primera y segunda parte), otra historia de carácter costumbrista, en este caso de una mujer que busca su sitio en la vida. Anteriormente, Ponent Mon había publicado El testimonio (2008, aunque el original data de 1996), un cómic que ya indicaba la predilección por este autor francés por este tipo de historias. En El testimonio nos encontramos con Vincent, un joven ingeniero metido en líos con la mafia que se encuentra por azares del destino con Abel, un anciano que se ha escapado de una residencia para vivir sus últimos días. Juntos, estos dos desconocidos empiezan un viaje en coche que les llevará a encontrar lo que la vida les ha preparado. El testimonio se convierte así en una especie de road movie (¿road comic?) en el que poco a poco, con la complicidad de los kilómetros, sabremos quién es ese arisco anciano y por qué va a dónde va o por qué persiguen a Vincent. Davodeau se complace en esas historias personales torturadas, de silencios, de desencuentros, que el tiempo se encarga de macerar. Bien narrado, aunque algo de la resolución de la trama de Vincent se ve venir, El testimonio se cierra con un inquietante final abierto que deja con mal cuerpo al lector.

16 enero 2009

TdV 47: De griegos y romanos


(Click para ampliar)

Reseñas de La Odisea de Federico Villalobos y Jorge González (SM); Peplum, de Blutch (Ponent Mon); y breves de Las crónicas de Wormwood, de Garth Ennis y Jacen Burrows, de 303, de Ennis y Burrows, y Black Gas, de Warren Ellis y otros (las tres de Glénat) .

28 julio 2008

Tebeo de verdad 25


Reseña de El playboy, de Chester Brown (Ponent Mon); y Cornelia, de Julio Videras y Lydia Sánchez (Diábolo). Click para ampliar.

20 enero 2008

Reseñas en UH: Sócrates el semiperro, Periodo glacial y X-statix

Aquí tenéis la sección Tebeo de verdad, del dominical del diario Ultima Hora, tal como ha ido apareciendo desde enero de este año, en sus primeras entregas. Click para agrandar:

Tdv 1: Lecciones de filosofía en cómic
(Click para agrandar)

27 octubre 2007

Flashes

· Sócrates el semi-perro: Ulises, de Sfar y Blain (Sins Entido). Uno de los ejemplos de de que el cómic actual tiene todo tipo de público y puede tocar todo tipo de historias es este segundo volumen de Sócrates el semi-perro: Ulises, de los autores franceses Joann Sfar y Christophe Blain, ambos parte de una nueva generación de narradores gráficos que han revolucionado el panorama galo con la sencillez de sus trazos y lo atractivo de sus narraciones. Sócrates el semi-perro cuenta las andanzas de un cervantino can hablarín, que acompaña a Heracles en sus aventuras y desventuras, y que en este segundo tomo topa con otros personajes mitológicos como Ulises o el Cíclope, o bíblicos como Jonás. La perspectiva canina permite a Sfar, cuyos guiones ilustra como nadie Blain, divagar sobre la condición humana, sobre la naturaleza del amor y el sexo. El tándem galo borda el segundo tomo de una colección que flojeaba en la primera entrega y que ha sabido encauzar a la perfección.

· X-Statix presenta: Chica Muerta, de Milligan y Allred (Panini). ¿Por qué en el universo de los superhéroes algunos vuelven constantemente de la muerte y otros jamás vuelven a aparecer? Peter Milligan y Mike Allred, el dúo que firmó la magnífica serie X-Statix, una visión nihilista y pop de los superhéroes que se inició como un lavado de cara de una vieja cabecera mutante, X-Force, nos trae un dantesco viaje al infierno de la mano del Dr. Extraño y Chica Muerta, donde los verdaderos protagonistas son el humor y la irreverencia hacia el mundo Marvel.

· Período glaciar, de Nicolas de Crécy (Ponent Mon). El siempre interesante Nicolás de Crécy (Diario de un fantasma) trama en esta historia de supervivientes a una nueva era glaciar una verdadera teoría de la Historia del Arte y reflexiona sobre la visión que tenemos de la obra artística y cómo pesa en ella nuestro bagaje como lectores y nuestro condicionamiento social. Para amantes de la intertextualidad.
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