16 julio 2018

Algunas lecturas de verano (III)


Retomo esta cabecera para hablar mínimamente, casi como cronista, o de testimonio para mí mismo, de algunos cómics (casi todo mangas) que he ido leyendo recientemente pero no me han convencido suficiente para hacer reseñas más amplias.

· Kuro 1, de Somato (Milky Way). En la mayor parte de estas lecturas, lo que ha fallado es que, sea por el motivo que sea (falta de identificación, indiferencia ante el destino de los personajes...). no me han llegado. Quizá se trate de una diferencia generacional, pero cuando una obra es buena, puede apelar a ti aunque no seas parte de su público concreto. En el caso de Kuro, el manga nos presenta a una niña que vive sola en una enorme mansión junto a un gato negro. Un día a día supuestamente divertido en el que subyace algo inquietante... ¿El qué? Francamente, no me interesa. Si, el gato es muy mono y no es del todo normal, lo intuimos, pero qué mas da. Kuro es un manga creepy cute que en el fondo está dedicado a los gatos. Si eres fan de mangas de gatos como El dulce hogar de Chi o El gato de mi abuela, ésta es una buena opción.  

· Made in Abyss 1, de Akihito Tsukushi (Ivrea). Al parecer este manga ha tenido un gran éxito en Japón: empezó como webcómic y ha sido serializado, lleva ya seis tomos en papel y tiene serie de ánime. La protagonista es Riko, una niña que quedó huérfana cuando su madre desapareció en las profundidades del Abismo, una gran perforación gigantesca e inexplorada por los peligros que hay en su interior. La aventura empieza cuando se encuentra con Reg, un niño-robot con amnesia. Junto a él, descubren una carta con el mensaje: “Te estaré esperando en el fondo del abismo”. Es interesante la combinación que hace el autor, a la sazón debutante con esta obra, de un estilo muy kawai para los personajes y unos fondos muy realistas y trabajados, y algunas escenas de una violencia muy explícita. Sin duda, el mejor acierto de la historia es su trabajo de ambientación. Veremos si la trama está a la altura.

· Beastars 1, de Paru Itagaki (Milky Way). Otra obra que en su país de origen ha sido muy bien recibida. En ella nos encontramos una mezcla (¿causante de su éxito?) entre manga de instituto e historia de intriga (whodunit), con un elemento combinatorio más: el de los personajes como animales antropomórficos (al estilo de Blacksad). Si le quitamos este elemento vistoso para configurar a los personajes (y así remarcar temas como el de los prejuicios o la xenofobia: el protagonista, por ejemplo, es un lobo, aunque algo soñador y poco brut), ¿qué queda? Queda la historia de siempre, con los mismos tópicos de siempre: matones de instituto, los típicos clubs extraescolares japonenes, chico se enamora de chica... Si añadimos a esto que, pese a que el dibujo hace un esfuerzo por ser original y no se parece a ningún otro mangaka que recuerde, el resultado gráfico no es muy allá... Pues otra de las series de las que me apeo.

· Tragones y mazmorras 5, de Ryoko Kui (Milky Way). De este manga ya hablé en su momento muy a favor por la felicísima idea que suponía la de yuxtaponer una trama de fantasía heroica mazmorrera clásica con la estructura de un manga de cocina. El problema ya en este tomo 5 es que la cosa se está desinflando, las disquisiciones gastronómicas son cada vez menos habituales, y el manga vuelve a tomar los carriles de un producto de fantasía sin más... Y en cierto punto, uno termina desconectando o pensando en los anteriores tomos, anhelando encontrar los pequeños detalles que te habían fascinado y te habían hecho seguir la lectura. Un bache en el camino, espero.

· Rumble 1, de John Arcudi y James Harren (Astiberri). En los últimos años parece que el gato al agua de la originalidad en el cómic mainstream americano se lo está llevando Image. Este título en concreto estuve a punto de comprarlo, como muchos otros, cuando salió en inglés, pero afortunadamente Astiberri lo publica ahora en español, sea porque también le ha echado el ojo a varios de esos títulos Image (como otro que publica, Sex Criminals), sea porque en esta serie más adelante entra como dibujante David Rubín, que suele publicar con Astiberri todo lo que edita en castellano. ¿Qué ocurre en él? Un espantapájaros dios guerrero entra en un bar y mete de lleno una moderna ciudad estadounidense en un enfrentamiento que ya dura 10.000 años. El equipo de autores es bueno (recuerdo su trabajo en AIDP y me gustó), el problema aquí, para mí como lector, es que todo me patina, no consigo entrar en la historia pese a que está bien dibujada. Y cuando has leído un cómic (o visto los primeros capítulos de una serie), piensas y te das cuenta de que realmente no te interesa saber qué le ocurrirá al personaje, es que el cómic no ha cumplido su objetivo. Es algo muy subjetivo que me ha pasado con estos cinco títulos, pero así ha sido.6

09 julio 2018

Destacados de las novedades de Panini de julio

De las novedades que propone Panini para este mes, destacamos algunas de ellas:

La nueva colección de Alias, rebautizada estratégicamente Jessica Jones por la serie de Netflix, llega a su tercer tomo y nos anuncia la despedida de su equipo creativo, con lo cual, para mí, pierde todo su atractivo. Así pues, compra obligada. Se anuncia también un tomo unitario de Thanos (y van ya...), esta vez con dos titanes, nunca mejor dicho, al mando: Jim Starlin y Alan Davis.

Destaco esta tapa dura de Doctor Muerte porque el personaje siempre me ha interesado y está Ed Brubaker a los guiones. Incluye también material clásico de sus primeras apariciones. Por otro lado, la colección de Infinitos clásicos de Starlin llega al séptimo volumen con La guerra del infinito, aunque he de decir que a mí Ron Lim nunca me ha gustado como dibujante. Si os he de decir la verdad, yo ya me he perdido con tantas ediciones, nuevas y clásicas, con "infinitos" y "Thanos" en el título.

Tomazo con la llegada del fenómeno McFarlane a Spiderman. Este material en su día fue un bombazo, que sólo igualó (o igualaría) la llegada de la serie X-Men (a secas) de Jim Lee... Hoy en día no sé si ha perdido valor, porque McFarlane hace tiempo que se dedica a otras cosas más lucrativas. A mí personalmente su estilo caricaturesco no me gusta, y su saga Tormento me pareció eso, un tormento para el lector. Pero bueno, es historia viva de Marvel esta etapa.

Peter David ha sido uno de los grandes guionistas de Marvel de los últimos treinta años, y al parecer en esta colección lo vuelve a demostrar, por lo que mis compañeros críticos me comentan. Habrá que darle una oportunidad.

08 julio 2018

Reseña en UH: 'Black Jack', de Osamu Tezuka (Planeta)


Aquí quizá se ve un poco mejor:
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Reseña en Ultima Hora de Black Jack, la reedición de lujo de esta inmortal obra de Osamu Tezuka (Planeta),de la que tenéis una reseña más extensa aquí.

01 julio 2018

Reseñas en UH: 'The End of the Fucking World' (Sapristi)


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Reseñas en Ultima Hora: The End of the Fucking World, la novela gráfica original de Charles Forsman que Netflix ha convertido en serie hace poco (Sapristi), y de la que tenéis una reseña algo más extensa aquí. Breves para Capa y Puñal: Sombras y luz, una recopilación del material principal de esta pareja de superhéroes nacida en los años 80 de la mano de Bill Mantlo (Panini), y Billy Avellanas, reedición de la novela gráfica de Tony Millionaire (La Cúpula).

17 junio 2018

Reseñas en UH: '¡Universo!', de Albert Monteys (Astiberri)


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Reseñas en Ultima Hora: ¡Universo!, de Albert Monteys (Astiberri), genial cómic que descubre a este autor como un excelente narrador de género. Tenéis una reseña más extensa aquí. Breves para Troll Corporation de las hermanas Carmen y Laura Pachecho (¡Caramba!), y Ciruela, de Emma Chichester Clark (Impedimenta).

10 junio 2018

Reseña en UH: 'Odisea', de Fabio Visintin (Spaceman Project)


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Reseña en Ultima Hora: Odisea, de Fabio Visintin (Spaceman Project), una revisión sin palabras de la obra de Homero, que os recomendamos. Aquí tenéis una reseña algo menos parca en palabras.

05 junio 2018

03 junio 2018

Reseñas en UH: 'El método Gemini', de Magius (Autsaider)


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Reseñas en Ultima Hora: El método Gemini (Autsaider), magnífica y atrevida novela gráfica sobre el mundo de la mafia, obra de Magius, y de la que tenéis una reseña más extensa en Papel en Blanco. Breves para una nueva entrega de la saga de Alan con Martha y Alan, de Emmanuel Guibert (Salamandra Graphic), y Cuerda de presas, de Jorge García y Fidel Martínez (reedición de Astiberri).

20 mayo 2018

Reseñas en UH: 'Pescadores de medianoche', de Yoshihiro Tatsumi (Gallo Nero)


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Reseñas en Ultima Hora:  Pescadores de medianoche, de Yoshihiro Tatsumi (Gallo Nero), del que tenéis una reseña más amplia en Papel en Blanco aquí. Breves para La furgo, de Martín Toglona y Ramón Pardina (La Cúpula), y La belleza, de Kerascoët y Hubert (Astiberri).

06 mayo 2018

Reseñas en UH: 'El Rey Araña', de Vann y D'Armini (Grafito Editorial)


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Reseñas en Ultima Hora: El Rey Araña, de Vann y D'Armini (Grafito Editorial), cómic al que pudimos dedicar un poco más de espacio en esta entrada de Papel en Blanco. Breves para Las voces y el laberinto, de Alfredo Borés (Sapristi), una muy interesante novela gráfica sobre enfermedades mentales; y Un poco de humo azul, de Denis Lapiere y Rubén Pellejero (reedición de Astiberri).

30 abril 2018

'Thanos: Origen', de Jason Aaron y Simone Bianchi (Panini)

Con el estreno de Infinity War, la figura de Thanos ha recibido un espaldarazo tremendo de manos de Panini, que se ha afanado en los últimos meses en reeditar todo lo reeditable de este personaje para satisfacer cualquier mínima curiosidad y ansia, tanto de los marvelitas de toda la vida, como de los que pudieran acercarse a él por primera vez. Incluyéndome a mí. Creo que lo único que he leído de este personaje, y con gran devoción, fue la saga del Guantelete del Infinito de Jim Starlin y Ron Lim, y su continuación. 

Así que a la espera de encontrar una guía de lectura para todo el material clásico que se está reeditando, me hice con Thanos: Origen (Thanos Rising USA), una miniserie escrita por Jason Aaron y dibujada por Simone Bianchi, que intenta establecerse como precuela y contar el origen de un ser enigmático como Thanos de Titán, que al parecer ya había sido publicada en rústica en 2013 con el subtítulo Infinito. De Jason Aaron me encanta su Scalped, pero he de decir que no he seguido en absoluto su trabajo dentro de los grandes títulos Marvel. 

A partir de aquí, como este cómic no es novedad precisamente, y el lector ha tenido como mínimo 5 años para haberlo leído, paso a comentar aspectos de su argumento que podrían representar spoilers de diferente intensidad para quien lea esto.

Bueno, ¿qué encontramos en esta miniserie? A un joven Thanos de Titán, un niño no deseado por su padre por las mutaciones que sufre (no, todos los habitantes de Titán no son como él), que es ignorado por esa figura de autoridad paterna, que crece solo, fascinado por la ciencia y que, como un pequeño Víctor Frankenstein, pronto se revela como un ser que busca respuestas a sus preguntas en torno a la vida y la muerte. Ésta es la primera pega que puedo poner a esta historia: Thanos se nos describe como un personaje a medio camino entre un mad doctor al estilo Frankenstein y directamente un sociópata. Toma mucho del espíritu de la novela de Mary Shelley puesto que Thanos es un personaje de intereses e intelecto elevado cuyo alrededor no puede darle las respuestas que necesita. Es por eso que empieza a obsesionarse con la ciencia y el enigma de la vida. Y busca respuestas a esas preguntas dentro de los cuerpos de sus víctimas. El catalizador de ese comportamiento es el shock que le produce que unos lagartos, que hasta entonces le habían parecido una fauna pacífica de su planeta, devoran a unos compañeros junto a los que se había quedado encerrado en una cueva. Eso hace que todo cambie. Y es en ese momento donde empieza a parecer la compañera de Thanos que le acompañará a través de los tiempos. Los que conozcáis al personaje sabréis a quién me refiero. Porque sí, ésa es ella, aunque Aaron intenta jugar al escondite en ese aspecto, es evidente que un lector que conozca al personaje va a atar cabos enseguida. 

Como decía antes, Aaron va explicando cómo Thanos se ha ido convirtiendo en un megalomaníaco sociópata, y eso está bien graduado en el cómic, porque, como en la realidad, Thanos empieza por pequeñas muertes (las disecciones del instituto -sí, en Titán también diseccionan reptiles en el instituto-, animales...), y va escalando en su ascenso a la infamia a medida que su indiferencia toma posesión de él. Vamos, un comportamiento de manual de psicología, pero narrado más o menos elegantemente. Thanos se sabe poseído por aquella persona a la que ama, y hará todo lo que le pida, aunque sea destruir toda su progenie (su futuro) y su propio planeta (su pasado). Thanos accede, y a medida que va destruyendo mundos va perdiendo su ¿humanidad? (aunque no sea humano, pero ya me entendéis), hasta el punto de que acaba primero con su madre, y luego con su padre, esa figura paterna lejana, que no obstante siempre había sido ciega a la verdadera naturaleza de su hijo (aunque quisiera matarlo al nacer...), y que es el que le pone sobre la mesa cuál es la verdadera identidad de aquella a la que ama... 

Lo mejor de este tomo, para mí, son las dos o tres páginas finales. Thanos vuelve a Titán para meditar delante de la tumba de su madre, asesinada por él mismo. Han pasado muchos años desde lo que nos ha contado la serie, puesto que está toda narrada en flashback. Pero Thanos, que antes estaba completamente obsesionado con satisfacer a la Muerte, ahora ya no siente nada. Nada. Está vacío por dentro. La Muerte, que antes le dominaba como quería, tiene que implorarle una caricia, una palabra. Thanos ya no tiene alma. Es un ser totalmente vacío, y sólo puede aferrarse a sus hábitos (la aniquilación de todo) para seguir siendo quien es. La última página de la serie termina con una palabra: "soledad", y las ruinas de Titán que dibujan un homenaje al Mar de hielo de Caspar Friedrich. 

Con poco esfuerzo, podríamos relacionar esta serie protagonizada por Thanos con la idea romántica del ego, la pulsión por la muerte, los límites entre el yo y el contrato social, entre otros aspectos. 

Así, pues Thanos: Origen es un trabajo diseñado para rellenar huecos en la continuidad de Thanos. Es poner en palabras y dibujos lo que sospechábamos. Aaron hace un trabajo correcto, con algunos ganchos entre números bastante interesante, pero sin más. Bianchi hace un trabajo muy bueno al lápiz, aunque a veces las tintas tengan un cierto deje noventero al estilo primigenio de los dibujantes que se pasaron a Image... Pero el resultado es satisfactorio. En conjunto... Obra quizá para los seguidores acérrimos del personaje, completistas, o nuevos lectores de Marvel. 

22 abril 2018

Reseñas en UH: 'La hierba del estío', de Julio César Iglesias y Raquel Lagartos (Diábolo)


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Reseñas en Ultima Hora: La hierba del estío, de Julio César Iglesias y Raquel Lagartos (Diábolo Ediciones), del que tenéis una reseña más amplia aquí. Breves para ¿Qué pacha, mama? de Lola Vendetta (Lumen) y Nuevo desorden mundial, de Pablo Ríos (Sapristi).

21 abril 2018

El Castigador 11 - 'La larga y fría oscuridad': se acabó el chiste

El recopilatorio del Punisher serio de Garth Ennis llega a su décimoprimer tomo en la edición de Marvel Saga. En  La larga y fría oscuridad se acabó por fin la saga de Barracuda que había empezado en el tomo séptimo. En aquel, Ennis había querido darse un respiro de tanta hondura trágica y realismo como había estado mostrando hasta el momento y creó a un villano imposible, hiperbólico y monstruoso en todos los sentidos. Vamos, lo que le gusta a Ennis. Su misma existencia era una exageración, y en ese arco la trama se volvía más desenfadada y loca, en la línea del Ennis juguetón e infant terrible que a veces gusta de gastar. Pues bien, resulta que el personaje caló tanto entre los lectores, que cual Conan Doyle con Sherlock Holmes, tuvo que volver a él, y no sólo eso, sino que le dedicó una miniserie a él solo, y que en esta colección de Panini está recogida en el tomo 8, El regreso de Barracuda.
Pero esta situación tenía que terminar en algún momento, porque forzaba el desarrollo del personaje en manos de Ennis en dos direcciones totalmente contrarias. Y el guionista utiliza este arco para despachar, de una vez, a Barracuda. Y lo hace mezclando un poco esas dos direcciones. Porque como dice Julian M. Clemente en el prólogo, este tomo lleva a Barracuda a convertirse en una amenaza realista para Frank Castle porque tiene algo suyo que éste no esperaba. Para saber qué es lo que tiene y cómo el Castigador le hace pupita a Barracuda tendréis que leer este tomo.
Dos detalles de este tomo. Uno, el dibujo de Howard Chaykin como invitado de honor en el número 50 USA de la colección (el primer número de este tomo 11). Un desastre, un horror. Chaykin puede que sea una leyenda del cómic, pero en este número se arrastra. Parece que se entinta él mismo (al menos, el tomo de Panini no da más información al respecto de una tercera persona), y lo hace con una línea quebrada, frágil. Sus caras son espasmódicas, inverosímiles, desencajadas. Incluso en alguna viñeta hay fallos de anatomía realmente graves. A eso añadamos un color digital que sienta como un tiro al dibujo de Chaykin. Puede que os molara en Black Kiss (era en blanco y negro, y hace 30 años de eso) o en Batman: Oscuras Lealtades... Pero aquí... Aquí es terrible.
Dos, un detalle tonto, pero ya sabemos que Ennis siempre tiene detalles musicales en sus cómics. En este, en un momento de terminado, Barracuda está escuchando en la radio del coche la canción Stagger Lee de Nick Cave & The Bad Seeds. Precisamente una murder ballad.
En resumen, un tomo que sigue para finiquitar una trama abierta durante la serie y que permite a Ennis encarar a continuación la recta final de la serie.

20 abril 2018

Destacados de las novedades de Astiberri de junio

Astiberri anuncia dos publicaciones para junio que nos llaman la atención. Una es una adaptación de una obra de Zweig de mano de David Sala, y otra es una nueva obra del incombustible autor de moda en EEUU, Jeff Lemire. Ambas novedades aparecerán a la venta el 28 de mayo.
El jugador de ajedrez, de David Sala.

08 abril 2018

Reseñas en UH: 'Indeh', de Ethan Hawke y Greg Ruth (Oberon)

Reseñas en Ultima Hora: principal para Indeh, de Ethan Hawke y Greg Ruth (Oberon), del que tenéis una reseña más extensa aquí. Breves para Ángel Sefija los doce meses del año (Astiberri) y Black Hammer 2, de Jeff Lemire y Dean Ormston (Astiberri).

16 marzo 2018

Destacados de las novedades de Diábolo de marzo


De las novedades que presenta Diábolo para este mes de marzo, destacamos La hierba del estío, una nueva novela gráfica de Julio César Iglesias y Raquel Lagartos, los autores de la excelente de Mary Shelley. La muerte del monstruo. Tenéis el resto de novedades de la editorial aquí.

25 febrero 2018

28 enero 2018

Reseñas en UH: 'Magritte', de Zabus y Campi (Norma)


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Reseñas en Ultima Hora: Magritte, esto no es una biografía, de Vincent Zabus y Thomas Campi (Norma), del que tenéis una reseña más extensa aquí. Breves para Big Baby, de Charles Burns (La Cúpula) y Kitaro 6, de Shigeru Mizuki (Astiberri).

26 enero 2018

'Dios ama, el hombre mata', de Chris Claremont y Brent Anderson

Si hay una historia que permanece como una de las más emblemáticas de toda la historia de los mutantes de Marvel, posiblmente sea la novela gráfica Dios ama, el hombre mata, de Chris Claremont y Brent Anderson. 

Chris Claremont llevaba desde 1976 a cargo de la franquicia mutante. Él había sido el artífice de llevar a la Patrulla-X a un nuevo comienzo, con nuevos personajes, que había entusiasmado a los lectores. Claremont había apostado por personajes fuertes, tanto héroes como villanos pero especialmente en cuanto a los femeninos, y una importante presencia de temas sociales de fondo, como el racismo o la marginación por ser diferente. De esta manera, cuando se creó el sello de Marvel Graphic Novels, heredero de Epic, con el que la editorial buscaba narrar historias algo más adultas (algunas de las cuales han sido reseñadas aquí en días anteriores), la tentación de que el padrastro de los mutantes escribiera una historia en esta línea. Pensada inicialmente para que la ilustrata Neal Adams, Dios ama, el hombre mata vio la luz en 1983.

La trama de la novela gráfica narra el enfrentamiento entre la Patrulla-X y un nuevo movimiento anti-mutante, comandado por el fanático William Stryker, un religioso que ve en los mutantes una aberración demoníaca que exterminar. Para ello, hará una interpretación extremista del Antiguo Testamento para que se adapte a sus propósitos. El origen de su obsesión, rayana en la locura: el nacimiento de un hijo deforme expuesto a las radiaciones nucleares, que le lleva a matar a éste y a su esposa). Stryker es retratado como un fundamentalista despiadado, que no hace sino seguir la máxima de Maquiavelo de que el fin justifica los medios. Llevado por su cruzada de origen divino, no importa la cantidad ni identidad de las bajas si ello contribuye a alcanzar su meta. 


Creo que fue Stan Lee que resumía en diversos conceptos lo que representaban para él sus principales cabeceras: Los Cuatro Fantásticos eran la familia, los Vengadores, el grupo de amigos, y la Patrulla-X, el instituto. Claremont había llevado a la Patrulla-X a un nuevo nivel: jugaba con una baraja antigua pero con cartas nuevas, y podía ir más allá del origen de la Patrulla para contar historias más maduras. Aquí lo que importa es el subtexto. Aquí el carácter adulto de la historia viene indicado no sólo por el trasfondo, sino por el hecho, por ejemplo, de que los protagonistas deben enfrentarse a un enemigo que no es un superhéroe disfrazado, sino alguien convencido de que sus ideales son justos y vienen dictados por la voluntad divina. De esta forma, la pátina de realidad confiere a la historia un mérito más. Claremont critica la discriminación a varios niveles. Por una parte, la primera lectura es el fundamentalismo religioso de Stryker, que muy bien conocen en Estados Unidos, y que no es precisamente islamista. Por otra, esa persecución de lo diferente nos habla del maltrato de las minorías, sean de otra raza o de otra inclinación sexual. La Patrulla-X siempre ha ido sobre eso: sobre sentirse diferente y encajar, y qué actitud ante el mundo tomar. Xavier y la Patrulla-X han elegido convivir y luchar por esa convivencia, aunque se conviertan en mártires (¿el auténtico cristianismo? Claremont está ahí enfrentando a dos modelos de salvador: el intolerante Stryker y el pacificador Xavier). Magneto, que en esta ocasión se muestra sabio y cordial, convirtiéndose en aliado pasajero (y resultando así uno de los personajes más redondos de la novela), ha elegido la vía del ojo por ojo (de hecho, creo que en alguna ocasión se ha relacionado a Magneto con un pasado judío).

Brent Anderson proporciona aquí a Claremont un dibujo más realista y complejo, apropiado por el contexto que quiere crear. A Anderson lo veríamos luego junto a Kurt Busiek a los lápices de la aclamada Astro City. Tal vez Busiek, al buscar alguien para su proyecto (que es quizá la mejor síntesis de todo lo que puede representar un cómic de superhéroes), pensara precisamente en esta novela gráfica y todas las capas de significación que arroja. 

Dios ama, el hombre mata sería una obra clave para entender el desarrollo de la franquicia mutante, y que además se utilizaría veinte años después como punto de partida para el guion de X-Men 2 (Bryan Singer, 2003).

22 enero 2018

'Daredevil y Viuda Negra: Matadero', de Jim Starlin y Joe Chiodo


Otra de las obras que se publicaron al amparo del sello de Novelas Gráficas Marvel es este Daredevil/Viuda Negra: Matadero (Daredevil/Black Widow: Abattoir), que data de 1993 y que en su día publicó aquí Fórum. He buscado, pero no he hallado edición posterior. Su inclusión en la línea fuera del Comics Code era que contenía un nivel de violencia gráfica superior al de lo habitual en una serie regular Marvel.

Al igual que en Amor y guerra de Miller y Sienkiewicz, que reseñamos aquí también hace poco, aquí Daredevil es en realidad un secundario de lujo más que un protagonista. Es más, que sea Daredevil o cualquier otro superhéroe, tanto da. Podría haber sido El Castigador, Nick Furia, Caballer Luna... Da igual. Matt Murdock se limita a hacer rechinar los dientes, como podemos ver desde la portada (eran los 90... y hasta Bill Watterson se reía de ello cuando Calvin se convertía en Estupendo Man) y a aparecer al final de la historia para salvar a la Viuda Negra.
Jim Starlin, un nombre que hemos asociado, por pura costumbre, al lado más cósmico de Marvel, con obras tan importantes como La muerte del Capitán Marvel o El Guantelete del Infinito, se marca aquí una historia oscura y urbana, basada en la obsesión y la morbosidad. SHIELD va detrás de un asesino de mentalistas, así que pone un cebo, pero la cosa sale mal y la Viuda Negra es también capturada. La responsabilidad de esas muertes es de Rose, una psíquica que controla mentalmente a sus víctimas para hacerles hacer lo que quiera.

Pero el conjunto no termina de cuajar. Starlin se muestra demasiado determinista cuando se encarga de dejarnos claro por qué Rose se comporta así (por un padre maltratador), y Joe Chiodo, al que normalmente hemos visto ocupado en trabajos de coloreado, debuta aquí -si no recuerdo mal- como artista principal, donde vemos un dibujo con tendencia al cartoon, o incluso al pinup, que parece recrearse en algunas exageraciones fisiológicas, pero sobre todo (y eso no es un vicio exclusivo de Chiodo, sino en general de muchos años de visión machista del género de superhéroes) en regalarnos planos de una Viuda Negra desnuda en una malla que no deja lugar a la imaginación. La paleta que usa Chiodo fluctúa especialmente entre el rojo (Daredevil, el pelo de Natasha, la sangre) y el azul marino/gris (la propia Viuda), lo que da al cómic un tono frío y como de pesadilla irreal.

Matadero parece más enfocado a explotar la vena libertaria de la colección en la que se incluye que en contar una historia interesante y que atrape. El punto de partida es tópico, el desarrollo es pobre, el aprovechamiento de los personajes es nulo y se limita al físico de la Viuda. A partir de ahí, mucha sangre, escenas macabras y chicas enseñando carne es lo que encontraremos. Para cerrar la historia, Daredevil se presenta cuando ya prácticamente no hay nada que hacer, reforzando lo innecesario de su papel, limitado a ser el partenaire masculino obligatorio para Natasha. Una curiosidad bien facturada a nivel visual, pero olvidable en todo lo demás.


20 enero 2018

'Daredevil: Amor y guerra', de Frank Miller y Bill Sienkiewicz

Daredevil: Amor y guerra se publica originalmente en 1986, cuando Frank Miller, después de haber creado su obra magna Batman: The Dark Knight Returns, volvía a Marvel para retomar al personaje que le había llevado a ser un autor de primera fila. Ese mismo año empezaría a editarse el Born Again, revisión del personaje de Daredevil que se convertiría en la etapa más significativa de la cabecera del cuernecitos. El proyecto Amor y guerra en principio iba a publicarse en la serie regular, pero su contenido pronto hizo que pasara al sello Marvel Graphic Novels, donde, al igual que la anteriormente reseñado Elecciones sangrientas (de Tom DeFalco y John Buscema), los autores no estarían constreñidos por el Comics Code. En la misma época, Miller también empezaba a trabajar en lo que sería Elektra Assassin, también junto a Sienkiewicz.

Amor y guerra supone una primera nueva aproximación a Daredevil de carácter tangencial. Realmente no es un cómic en el que Daredevil sea el protagonista. Ese espacio está reservado, más bien, al coro de personajes que normalmente serían secundarios: Kingpin, que tiene a su mujer convaleciente y catatónica desde el final de la continuidad del propio Miller, busca la ayuda de un terapeuta, el doctor Mondat, y para asegurarse de su colaboración, secuestra a la esposa ciega de ésta a través de un sicario paranoide. La obra pretende adentrarse un poco más en la psicología del gran líder mafioso, retratando tanto su poder absoluto como su también absoluta frustración al comprobar que todo ese poder no es capaz de retener a la mujer que ama a su lado. Al mismo tiempo, otro perfil psicológico en el que buceamos es en el del tarado de su sicario, Victor, que acaba por enamorarse de la mujer del doctor Mondat. Víctor vive en una especie de realidad alternativa donde él es un caballero blanco y Cheryl la dama que tiene que conseguir.


Amor y guerra son dos términos íntimamente relacionados. Ambos pueden considerarse contrarios, puesto que el primero es sinónimo de vida y el segundo de muerte. Además, el tópico de militia amoris, el del amor entendido como una guerra, es una alegoría que data, como mínimo de los poetas clásicos como Ovidio. Aquí puede referirse a la lucha interna que lleva a dos masculinidades patológicas a perder a la mujer que aman. En el caso de Kingpin, de una forma más amable. Él creía que lo tenía todo, y que podía dárselo todo a ella, y se equivocaba. Ella no es feliz. El estado catatónico casi podría pasar por un psicodrama por el que Vanessa Fisk está pasando. Aunque, eso sí, Kingpin lo medita, y lo acepta serenamente como personaje redondo que es. Su versión exagerada y al límite, el amor psicótico de Victor por Cheryl, sí termina violentamente, porque lleva su obsesión al territorio de lo enfermizo. Kingpin y Victor son dos caras de la misma moneda. En todo ello, poco puede hacer Daredevil, que es sólo una comparsa en esta ocasión en un drama mayor.

En Amor y guerra encontramos a un Sienkiewicz que ya no es el discípulo afortunado de Neal Adams, como habíamos visto en sus años de ascenso en Caballero Luna. Aquí el acercamiento es totalmente pictórico, y su estilo expresionista, rotundo, con tendencia a lo hiperbólico, que mezcla realidad y ficción, verdad y mentira, prefigura el arte que luego veremos en Elektra Assassin. Es más: no sé hasta qué punto Sienkiewicz colaboró en el guion de Miller, o si este último le influyó en la manera de escribir, pero lo cierto es que muchas de las técnicas narrativas que vemos aquí las volveremos a encontrar en esa obra excepcional de Sienkiewicz en solitario que es Stray Toasters: múltiples narradores en primera persona que dan una impresión, a veces de polifonía, a veces de caos múltiple.

¿Es el mejor Miller? No, es un Frank Miller calentando motores para lo que serán sus mejores aportaciones al personaje de Daredevil: Born Again (junto a Mazzuchelli), El Hombre Sin Miedo (con Romita Jr.) y Elektra Lives Again (en solitario). En cambio, sí que es una gozada ver a Sienkiewicz en todo su esplendor, que luego lo dará todo de sí en las mencionadas Elektra Assassin o Stray Toasters.

18 enero 2018

Destacados de las novedades de Planeta para febrero 2018

De las novedades que presenta Planeta Cómic para el próximo mes de febrero nos quedamos con dos:

Por una parte, un relato ilustrado de Neil Gaiman, de gotiquísimo nombre y aires de homenaje al terror de clásico de Hammers, 70plotations y pulpismo (¡de pulp, no de pulpo!). Y por otra parte, el esperado recopilatorio de Paper Girls de Brian K. Vaughan, una serie que ha obtenido los favores de crítica y público en medio de la vorágine de la nostalgia ochentera:



16 enero 2018

'Lobezno: Elecciones sangrientas', de Tom DeFalco y John Buscema

En 1991, Marvel publicaba en su formato "novela gráfica", usando un término que con el tiempo significaría otra cosa bien distinta, una historia autoconclusiva (o one-shot) titulada Wolverine: Bloody Choices (Lobezno: Elecciones sangrientas). La razón: el contenido era demasiado directo para encajarlo dentro la serie regular, y la colección de Novelas Gráficas Marvel ya estaban entonces fuera de los últimos estertores del Comics Code. En ella, nuestro entrañable Logan está de vacaciones en Hawai (tras su época viviendo de incógnito como "Parche" en Madripur, que es narrada en los primeros números de la serie regular... Aunque eso no tiene por qué saberlo el lector, y aquí no afecta en absoluto), pero no puede evitar seguir el rastro de un niño del que puede oler el miedo. Eso le lleva a destapar una trama criminal y mafiosa que trafica con niños, y cuyo cabecilla es un remedo local de Kingpin, llamado Bullfinch. Cuando Lobezno decide actuar por su cuenta se topa con Nick Furia, que le advierte de que tiene un trato con Bullfinch para protegerlo si le proporciona información sobre el cártel de droga que está persiguiendo SHIELD. Naturalmente, las naturalezas enfrentadas de ambos serán uno de los conflictos principales de la obra.

Desde el título del cómic se nos advierte del principal tema de la obra. Todo dependerá de las elecciones que tomemos. La primera persona que narra la historia, el propio Logan, lo recuerda en varias ocasiones ante la derrota de sus enemigos: todos terminan vendiendo a sus compinches cuando su vida está en peligro. Aquí, el entramado delictivo no permite ninguna esperanza: desde el despreciable capo mafioso, pasando por un letrado sin escrúpulos cuyo único interés es él mismo, hasta el doctor, en el que Logan confiaba, y que también ha tomado su particular elección sangrienta proporcionando niños a Bullfinch. DeFalco pone en contraposición los dos estereotipos. Furia representa el cerebro, la razón, o si se quiere, una ética, una legalidad: ha prometido proteger a Bullfinch y lo hará, aunque no le guste. El propio Bullfinch se lo hace "jurar", porque sabe de las agallas de "los buenos". Además, como personaje de luz (en este caso), prefiere que la justicia se encargue de este deshecho de la sociedad, aunque le repugne. Es el papel que habitualmente recae en personajes como Daredevil. Del otro lado, Lobezno encarna al espíritu primario, al instinto vengativo. Es nuestro lado animal, y el propio personaje es consciente de ello. En su monólogo interior da cuenta de esa lucha constante entre sus instintos, y más de una vez pone sobre la mesa esa cuestión, esas elecciones sangrientas que debe hacer. Esto es: ¿sucumbir al instinto, lo cual tendría cierto tinte determinista, o plantarle cara para hacer de nosotros un ser humano pleno? He ahí el dilema. 

Evidentemente, es un debate moral que tiene doble filo. No sólo sirve para la pelea de turno entre personajes en teoría aliados, sino que ha de salvaguardarse la tesis primaria. El enfrentamiento entre estas dos visiones del mundo es inevitable, y Furia acaba perdiendo, pero era lo que debía hacer. Naturalmente, Logan no lo mata, sólo lo vence, y así al menos el agente de SHIELD ha cumplido con su promesa. A partir de ahí, Logan tiene carta blanca para acabar con Bullfinch. El cual, además, ante su inminente final, usa argumentos como la victimización: lo que necesita es comprensión, tratamiento, que le ayuden. Pero es ya un poco tarde para eso. El final es deliberadamente abierto, pero se intuye fácilmente lo que Lobezno hará con él. En el fondo, se trata un tema sensible: Bullfinch es un "corruptor de menores", es decir, abusa de niños, y ése es un delito que tanto la sociedad como los personajes del cómic no perdonan. Es fácil, en este contexto histórico-social, que la historia apueste por un vengador. Los ochenta terminaban y hasta entonces el peso de la justicia (o de la venganza más bien) había recaído sobre ellos, dada la desconfianza que existía sobre la eficiencia de los cuerpos de seguridad.

Es curioso el paralelismo de algunas secuencias con la primera entrega de Sin City. Ambas obras son editadas en 1991, aunque Sin City serializada, con lo que no podemos asegurar que haya una relación entre ellas. Sí que la obra de DeFalco tiene todo lo que le gusta a Miller, pero puede ser simplemente el espíritu de la época reflejándose en ambos cómics. 

En lo gráfico estamos ante un John Buscema espléndido como siempre, que además no pierde fuerza puesto que él mismo entinta sus lápices. Su paso por la serie regular de Lobezno ya había demostrado que era un dibujante excepcional. Lobezno: Elecciones sangrientas es un cómic que en España editó Fórum en 1992 y que, si no me fallan los datos, no ha sido reeditado en solitario, tan sólo Panini la editó dentro del volumen Lobezno y Nick Furia: Conexión Escorpión. que aún varias historias con ambos protagonistas. Es de agradecer esta reedición, aunque vaya acompañada de otra historia, porque una de las cosas que se necesitaban cambiarse en una nueva edición es la horrible rotulación cursiva en español de Fórum. Ya no estoy acostumbrado a ella (¿era mecánica o manual? La verdad es que no lo sé) y a veces me cuesta bastante entenderla. 

Lobezno: Elecciones sangrientas es un cómic de su época, y así debe leerse. Con sus pros y sus contras, resulta una historia vibrante donde dos grandes personajes enfrentan sus códigos éticos, todo ello bajo el arte del impresionante John Buscema. Un clásico, vaya.

15 enero 2018

14 enero 2018

Reseñas en UH: 'Encuentros cercanos', de Anabel Colazo (La Cúpula)


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Reseñas en Ultima Hora. Destacado para Encuentros cercanos, de Anabel Colazo (La Cúpula), de la que tenéis una reseña más extensa aquí. Breves para Los cuadernos de Esther. Historias de mis 11 años, de Riad Sattouf (Sapristi), y para la revista Voltio 3 (Varios autores, La Cúpula), recopilación de cómic "de vanguardia" que cierra en este número.

09 enero 2018

Destacados de las novedades de ECC para febrero de 2018

De la ingente cantidad que programa ECC para el próximo mes de febrero, nos quedamos con estos tres volúmenes: uno de Aquaman en el que la pareja creativa brilla por sí sola, Peter David y Esteban Maroto, la novela gráfica sobre nuestro semidiós Nick Cave y lo nuevo (¡por fin!) de Dave McKean.




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