30 diciembre 2025

Los mejores cómics de 2025 de Iconotropía [REEDICIONES]

Este año retomo este top por la cantidad de notables reediciones que he leído. No se trata de material nuevo, sino de material que ha vuelto en nueva edición, en algunas ocasiones con material extra, para celebrar la obra original. Para mí, estas han sido las mejores lecturas de material reeditado. Y recordad que esta lista se limita a lo que buenamente, como mortal, he podido leer este año. 

Versus, de Luis Bustos (Astiberri). No me interesa en absoluto el boxeo, pero aquí Luis Bustos, uno de mis autores preferidos del cómic español (me ganó con su Endurance, epopeya helada por la que ambos compartimos devoción), realiza un soberbio ejercicio de estilo, adaptando además un texto de Jack London. La nueva edición es francamente demoledora. [Mi reseña completa aquí]

Astro City, de Kurt Busiek y Brent Anderson (Planeta) Metrobook Edition. Nuevamente una reedición de la obra maestra de Busiek (es la... ¿tercera o cuarta?). Pero esta, aunque no es tan bonita como la que sacó en su momento Norma en tapa dura y sobrecubiertas (que conservo también), sí parecer tener vocación de definitiva porque englobará toda la colección: desde los números clásicos de principios de siglo hasta su final, porque el problema de la de Norma fue que una vez finalizada su edición, la serie original continuó (en nuestro país, creo que editada en tomos por ECC). Si queréis una revisión del mundo de los superhéroes de la mano de uno de sus mayores conocedores, que reflexione sobre todas sus vertientes (la épica, la costumbrista, el sentido del mito, el juego con los estereotipos...), éste es vuestro cómic. [Mi reseña completa aquí]

Spiderman 2099, de Peter David y VVAA (Panini). Este año me he dedicado a recuperar mucho del material de Marvel 2099 en las cabeceras de Doom 2099, Ravage 2099, sobre todo a consecuencia de la reedición del Spiderman 2099 de Peter David. Una serie con sus claros y oscuros (tomo 1, bien; tomo 2, muy bien; tomo 3, bastante mal), fruto de una época. Me queda por recuperar X-Men 2099, Punisher 2099 y Ghost Rider 2099, a los que espero meter mano este 2026. [Mi reseña completa aquí - Tomo 1] [Tomo 2]

Dragon Ball (edición Legend), de Akira Toriyama (Planeta). Este año vino marcado en el apartado de reediciones de manga con la espectacular reedición de Dragon Ball/Bola de Drac en tres suntuosos cofres que compilan en unos 18 tomos todo el manga originalde Toriyama. Toda una elegía a la infancia de los que la vivimos en los 80/90. Hacía como 30 años que no releía Dragon Ball, y me permití el lujo de comprarme esta nueva edición (y la de grapas original se la he dejado a mis hijas para que la lean... Por la segunda relectura va ya mi hija pequeña). Y lo he disfrutado enormemente. Desde varios puntos de vista: el disfrute del trazo de los diferentes Toriyamas, la experiencia de sentirme de nuevo adolescente... En fin, una grata experiencia en una edición francamente fabulosaa. [Explico mi experiencia aquí]

29 diciembre 2025

Los mejores cómics de 2025 de Iconotropía


Como es habitual en esta época, voy a hacer un balance completo de mis lecturas correspondientes a 2025. Este año he alcanzado unas 109 lecturas, muy cerca de las del año pasado (111), y mejorando la tendencia, ya que en 2023 había estado por debajo de 100. 

Y como también es habitual en mí, me cuesta hacer una lista larga de los cómics más destacados del año. Cuando leo algo que me gusta, esa lectura tiene que pulsar muchas teclas en mí para que yo sepa que va a entrar en ese selecto grupo de elegidos del año. Y este 2025 es un poco así. 

Hay que decir que también he releído mucho, que algunas cosas no se editaron en 2025, que he acompañado en la lectura a mi hija pequeña, repasando los álbums clásicos de Astérix o Els barrufets. También que aquí no se incluyen las reediciones, que van en este post aparte.

Magda, cocinera intergaláctica (3 volúmenes hasta el momento), de Mathilde Van Gheluwe y Nicolas Wouters (Astiberri). Me ha gustado mucho esta serie que en principio está destinada a un público más infantil-juvenil, pero que tiene una lectura adulta muy interesante: el precio de la política, las entretelas de la diplomacia, las agendas ocultas de las grandes potencias, todo disfrazado en una crítica a los shows de cocina de la televisión. Una grandísima serie, llena de originalidad. [Mi reseña completa aquí]

Paul en casa, de Michael Rabagliatti (Astiberri). Soy un gran fan de la serie Paul de Rabagliatti, gracias a mi librero de confianza, Jaume Albertí, de Gotham Comics Mallorca. Esta entrega, la más adulta y cercana a la realidad del autor, me ha parecido de las mejores, quizá porque conecta con mi momento vivencial. Un Paul ya en la cuarentena o cincuentena de su vida, con sus padres enfermos, con sus dudas y manías del trabajo, sus achaques físicos y sus ideas cíclicas. Qué bien narra Rabagliatti, y qué bien dibuja. Junto a Seth, me parece que es el rey del costumbrismo contemporáneo en cómic. [Mi reseña completa aquí]

Cómo los ricos destruyen el planeta, de Hervé Kempf y Juan Mendez (Garbuix Books). Un cómic-documental demoledor sobre la capacidad que tienen los grandes tenedores de saquear nuestro mundo y quedar impunes. Una llamada a la conciencia y a la lucha de clase. Este es el típico ensayo-documental de la bd francesa que te deja noqueado por la dosis de realidad. Un tipo de reflexión que es necesario hacer y no hacemos. Excepcional.[Mi reseña completa aquí]

Parker: la presa, de Stark, Kieran y Headline (Astiberri). Después de leer las adaptaciones que el malogrado Darwyn Cooke, se hacía difícil que alguien pudiera sustituirlo a la misma altura. Pero no: el nuevo tándem que prosigue las adaptaciones de las novelas del personaje de Stark consiguen superar con buena nota su prueba. Una nueva historia de Parker con el inconfundible sabor noir de la serie. Inmensamente disfrutable. [Mi reseña completa aquí]

Bruma, de Carina Sinder y Jerôme Pelissier (Astiberri). Bruma es un cómic LIJ delicioso. En él, encontramos a una niña cuyo pasado misterioso se une con su presente en la voluntad de querer ser una brujita. Dibujo adorabilísimo para esta serie que acaba de empezar a editarse y en Francia es un éxito. Hablando de Bruma, he ampliado la selección de cómics LIJ en mi colaboración anual con Bebé a Mordor. [La puedes leer aquí]

No sé, pero... creo que moriré, de Lorenzo Montatore (Astiberri). Una de las últimas lecturas del año nos devuelve a uno de los mejores talentos jóvenes del cómic español: Lorenzo Montatore. En su última obra, una meditación sobre la muerte desde la perspectiva infantil, Montatore usa su particular estilo que funde el cómic Bruguera, los videojuegos de los 80, y ahora también experimenta con el collage y materiales más analógicos. Una gozada. [Mi reseña completa aquí]

Ahora que veo este top, parece que estoy a sueldo de Astiberri: os juro que no es así. Así han venido dadas durante el año, simplemente. Editoriales que leáis esto, si confiáis en mi criterio, y pensáis que el año que viene vuestros cómics podrían estar en mi selección, no tenéis más que escribirme. Soy un ser humano normal y tengo un límite de lecturas, tanto por tiempo como por dinero.

17 diciembre 2025

12 cómics que regalar esta Navidad

¿Qué es una Navidad sin cómics? Aquí os dejo una selección ampliada de la que hice previamente para Papel en Blanco, con una selección de tebeos, novelas gráficas, mangas, cómics, como queráis llamarlos, que os pueden inspirar un regalo: 

Río Veneno, de Beto Hernandez (La Cúpula, 2025). La Cúpula sigue su planificación de traernos en magníficos tomos toda la obra de los hermanos Hernandez: Locas, Palomar… Y en este tomo, Beto sigue ampliando el universo de sus personajes de Palomar con un volumen dedicado a la poliédrica Luba. Este tomo aúna el melodrama y el noir de sangre caliente, que desembocará en la mayoría de edad de nuestra protagonista, cuando el destino la lleve a instalarse en un pueblo llamado Palomar. Una historia llena de sexo y áspero costumbrismo made in Hernandez Bros. 
 
Historia de Jerusalén, de Vincent Lemire y Christophe Gaultier (Garbuix Books, 2024). En un momento en el que Israel está en los noticiarios de todo el planeta, quizá no es mala idea tener una perspectiva histórica de qué ha sido de Jerusalén durante sus casi 4000 años de historia. Esto es lo que pretenden Vincent Lemire y Christophe Gaultier, en esta titánica novela gráfica: aunar milenios de sucesos para narrarnos la historia de una ciudad entre el desierto y el Mediterráneo, donde se han sucedido invasiones, guerras y asedios. Nada es dejado al azar o inventado: escenas y diálogos prodecen de más de 200 fuentes publicadas y archivos inéditos, para dar cuerpo a esta narración coral que ha llevado seis años de trabajo a sus autores. Un trabajo titánico que, como plus, está firmado en los dibujos por el genio de Christophe Gaultier.  
 
Bienvenido al mundo, de Miguel Brieva (Astiberri, 2025). Hay algo en las páginas de Brieva que fascina. Quizá es la conjunción de su dibujo, que hace hincapié en lo feísta, en la recreación general del territorio de la sinrazón, del exceso barroco de sus composiciones -con una cantidad exagerada de textos de apoyo, notas o profusos diálogos-, junto a la denuncia sistemática de la cara más oscura de la publicidad, el corporativismo, las religiones organizadas, el sistema político, la especulación inmobiliaria… No hay tema que Brieva no sacuda de forma crítica. En esta nueva edición aumentada de Bienvenido al mundo, una especie de versión acidísima del Diccionario del Diablo de Bierce, Brieva hace un cáustico resumen de nuestra sociedad ultratecnificada y, sobre todo, deshumanizada.  
 
Astérix en Lusitania, de Fabcaro y Conrad (Salvat, 2025). Como ya comentamos en su reseña aquí, Astérix en Lusitania, el nuevo álbum del irreductible galo publicado este año, de manos del tándem de autores actual, Fabcaro y Didier Conrad, es un digno sucesor de las aventuras originales. En esta entrega, Astérix y Obélix viajan a Portugal para intentar librar a un inocente de una acusación por haber intentado envenenar a César. Divertidos anacronismos, una trama simpática, y un Conrad que es el mejor heredero de Uderzo que uno puede imaginar.
 
Historias de la guerra: Castillos en el cielo, de Garth Ennis y Matt Martin (Aleta, 2025). Si conocéis a Garth Ennis sabréis ya de su interés por contar historias bélicas. Alejado de su lado más gamberro, Ennis ha construido en su cabecera War Stories una serie de relatos (muchos de ellos basados en historias reales) que, más que apelar a la épica, buscan retratar el absurdo de la guerra y cómo el ser humano reacciona ante situaciones tan extremas como esa. En esta nueva serie perteneciente a Historias de la guerra, titulada Castillos en el cielo, Ennis deja a la infantería y nos lleva a las tensas e imprevisibles batallas aéreas en la II Guerra Mundial, con el testimonio de aguerridos pilotos manejando verdaderas fortalezas volantes, y nunca sabiendo si ese vuelo sería el último. Ennis en su faceta más interesante, sin duda.
 
Siempre hay una primera vez, de Dan Santat (Maeva Young, 2025). Una nueva incorporación al catálogo de cómic de Maeva Young de este año es la obra de Dan Santat Siempre hay una primera vez, ganadora del National Book Award de 2023 y candidata al Eisner 2024 en la categoría de Memoria Gráfica. Se trata de una tierna novela gráfica donde el autor vuelve sobre los recuerdos de su viaje de estudios siendo estudiante. Ese viaje a Europa para un muchachito como él representa una especie de coming of age, un viaje que no es sólo en el espacio, sino hacia el portal de hacerse un adulto, lo que incluye el primer amor, las primeras decepciones… En fin, que, como reza el título, siempre hay una primera vez, y a veces es buena, y otras es mala, y de ambas maneras está bien que así sea. Dibujo amable y sencillo, trama simpática… Uno de esos cómics con los que Maeva, como siempre, acierta.
 
  
Bruma: 1. El despertar del dragón, de Jerôme Pelissier y Carine Hinder (Astiberri, 2025). Bruma es una niña a la que encuentran en el bosque. Y su pequeña obsesión es convertirse en bruja. Pero, ¿y si realmente fuera una bruja? Esta nueva serie gala se ganará vuestros corazoncitos ya desde la portada, y es que el arte de Carine Hinder es espectacular: spooky-cute, halloweenesco y absolutamente arrollador. Y la historia es una de esas que tiene en los lectores más jóvenes su mejor público. Todo un descubrimiento y una serie que llega ya laureadísima desde el país vecino.
 
Mortadeluxe, de Francisco Ibáñez (Bruguera, 2023). Penguin Random House en su sello Bruguera está reeditando con mucho tino algunas de las obras maestras del cómic español clásico, y en Mortadeluxe tenemos un ejemplo de ello. Este tomo contiene algunas de las mejores historias del personaje de Mortadelo: El sulfato atómico, Valor y al toro! y Chapeau el esmirriau, álbumes que significaron un antes y un después en la obra de Ibáñez y en el cómic nacional.  
 
Aquí donde estoy, de María Castro y Tyto Alba (Astiberri, 2025). "Aquí donde estoy" era lo que escribían en sus cartas los soldados de la guerra civil española que estaban en el frente para ocultar su posición. Gabriel León Honrubia (1920–2021) luchó con tan solo 18 años en la batalla del Ebro como parte de la llamada "quinta del biberón" del ejército republicano. Ésta es la historia que María Castro ha rescatado y que Tyto Alba, tan dado a realizar memorias gráficas de este tipo, ha ilustrado con su habitual estilo. Un pedacito de la memoria histórica rescatada con muy buen tino y muy buen pulso. Incluye documentación real de la historia del protagonista.
 
Shade, el hombre cambiante, de Peter Milligan y VVAA (Panini, 2025). Éste es uno que posiblemente me autorregale. Un clásico de la proto-línea Vértigo de DC está de vuelta gracias a la reedición en tomos de Panini. Una reinvención del personaje creado por Steve Ditko que ayudó a catapultar a su guionista, el aclamado más tarde Peter Milligan e ilustrada por el legendario y añorado Chris Bachalo.
 
Las montañas de la locura (dos tomos), de Gou Tanabe (Planeta, 2021). Gou Tanabe ha acabado siendo conocido por las adaptaciones de la obra de H.P. Lovecraft, y no es para menos: en él se funde el terror ominoso del autor de Providence con el trazo realista pero a la vez lisérgico del japonés. Este año hemos podido leer la adaptación de uno de los pocos textos largos de Lovecraft, su novela Las montañas de la locura, una continuación natural del libro Narración de Arthur Gordon Pym de Poe. 
 
Locas (integral 1), de Jaime Hernandez (La Cúpula, 2025). Beto no es el único Hernandez representado en esta lista, porque su hermano Jaime también está de reedición en La Cúpula. Además del también destacable Dibujo del natural, donde encontramos a las protagonistas en el presente, Locas nos presenta el inicio de todo: la saga de cómics que mezclaba costumbrismo con ciencia-ficción descabellada, aventura y romance, y donde conocíamos a Maggie Chascarrillo, Hopey, Tonta y todas las mujeres esculpidas por Jaime Hernandez. Con un sorprendente sincretismo, Jaime a veces es un poco Crumb, un poco Frazzetta, un poco cómic de Archie... pero de esta amalgama emerge una  obra muy personal y reconocible. 

08 diciembre 2025

'El laberinto del Cuco', de Max (La Cúpula)

Max es un autor que nunca se ha conformado con permanecer en su espacio seguro. Todas y cada una de las obras que ha publicado han sido siempre un paso adelante en la consecución de una estética personal, trabajada con ahínco desde sus inicios en el underground, y dando cada vez más énfasis a la depuración de los elementos gráficos, casi como un Juan Ramón Jiménez comiquero. Hemos hablado ya aquí muchas veces de este proceso. Es Max, además, un autor que se ha prestado al intercambio entre otras disciplinas aledañas al cómic. Y no es de extrañar, luego, que se aliara con la compañía de artes Itinerània, que, desde 2006, reivindica en sus obras la calle como espacio de encuentro. De esta feliz simbiosos nace El laberinto del Cuco una instalación, un cómic inmersivo, que originalmente se plantó en la calle (en Tàrrega, Catalunya) y que, en forma de laberinto, se convertía en una experiencia narrativa para el lector, que seguía los dibujos a través de los panales instalados en unos caminos que se bifurcaban.

De instalación de teatro de calle a cómic: Max publica el libro 'El  laberinto del Cuco' 

El mallorquín de adopción ha sido siempre un enamorado del mito, y, consecuentemente, el concepto de laberinto resulta a Max muy grato. Cirlot decía que el laberinto "es una construcción arquitectónica, sin aparente finalidad, de complicada estructura y de la cual una vez en su interior, es muy difícil encontrar la salida". Su simbolismo plantea la necesidad de alcanzar un centro, un espacio de verdadera paz. Y esto es lo que en la instalación de Fira Tàrrega se planteaba. Mediante la urraca de Max, un personaje-tótem en algunas de sus últimas obras, vamos serpenteando por los caminos (y las alternativas narrativas) que el autor nos plantea. En ellas, aparecen todos los elementos habituales de la actual estética de Max: la simpleza pero energía de su trazo, la alondra, el desierto, el bosque ululante... Y, en el centro del laberinto, la paz, el sosiego, después de toda las abracadabrantes peripecias de nuestra protagonista.


 

Si la instalación en Tàrrega ya debió de constituir para Max un desafío a la hora de integrar el espacio físico con la narrativa en laberinto que quería contar, me imagino que el hecho de convertir esa experiencia peripatética del visitante en un libro debió de ser doblemente desafiante. Sobre todo, porque al tener que encerrar entre los pliegos de un cómic la sensación de laberinto, el autor justamente buscaba que en su centro -el centro físico del libro- también se albergara el corazón del laberinto. Para adoptarlo a sus páginas y su necesaria correlación de hojas, Max tiene que optar por un formato parecido al de los Elige tu propia aventura, saltando de página en página para simular los vericuetos del laberinto.

El laberinto del Cuco es un intercambio entre diferentes artes y un experimento muy del agrado del cronopio de Max, que implica al lector hasta un punto en que (originalmente) el cómic no puede: que entre, literalmente, dentro de la obra, que participe de ella con sus idas y venidas, que se vea envuelto en los lienzos, y, en suma, que interactúe con la narrativa secuenciada, el cómic, de una forma nueva. Por este tipo de iniciativas es por lo que Max es uno de nuestros activos más importantes en el cómic de nuestro país. 

06 diciembre 2025

'No sé, pero... creo que moriré', de Lorenzo Montatore (Astiberri)

Lorenzo Montatore es sinónimo de fusión de tradición con vanguardia. Así, de primeras, se me ocurre que habría sido un genial miembro de la generación del 27, porque sabe recoger los elementos del cómic popular español, de esas lecturas que seguramente hizo de pequeño, y adapta su gramática y su estética a sus intenciones reflexivas. El resultado son siempre cómics brillantes, atrevidos, que buscan lidiar con los límites del noveno arte. Este mes, Astiberri presenta la nueva obra de este autor: No sé, pero... creo que moriré.

Montatore es un autor incómodo. No se conforma con investigar un estilo, sino que cada una de sus obras anteriores es diferente en el acabado. Y sin embargo, en todas encontramos un denominador común, que no sólo es estético, sino también temática. En No sé, pero... creo que moriré encontramos trazas de una de sus obras anteriores, Queridos difuntos, en la que la muerte desea saber qué es aquello que tiene la vida que hace tanto temer a los seres humanos su visita, por lo que baja a convivir con ellos y saber qué sienten. En la nueva obra, nos encontramos dos planos, dos personajes que funcionan como un espejo entre la vida y la muerte: un niño descubriendo la muerte y un fantasmita recordando la vida.

En una primera lectura podríamos no atender a la profundidad del tema y tan sólo apreciar las bondades de la técnica de collage que Montatore usa y que lleva su obra a un nuevo nivel, emparentándola con las técnicas de composición dadaísta. En esa primera lectura podríamos pensar que la anécdota, la trama es en sí misma anodina, pero nada más lejos de la realidad. A pesar de su apariencia naïf, el cómic lleva una carga filosófica y reflexiva de admirar. Por un lado tenemos a un niño, aficionado a dibujar, que se va encontrando en diversas ocasiones, con la muerte: en el entierro de la sardina, casi como un ensayo ficticio, y luego con el fallecimiento de personas cercanas, lo que le lleva inevitablemente a pensar en su propia muerte. Por otro, tenemos a un fantasmita, que revisita lugares desiertos (la isla de un náufrago, una ciudad sin habitantes) y en los que intuimos la soledad de los muertos. El ectoplasma parece recrear su vida pasada y contemplar la vida, seguir los pasos de su carnoso doble. Porque ambos son las dos caras de la misma moneda. E incluso el lector tiene un par de pistas para saber cómo uno se convirtió en el otro.

Qué solos se quedan los muertos, decía Bécquer. Y qué pequeños, qué aturullados nos quedamos los vivos cuando somos conscientes de nuestra finitud, de que algún día cruzaremos el umbral. Montatore, creo, es en No sé, pero... creo que moriré más autobiográfico que nunca, más onírico. En un riguroso blanco y negro encontramos aquí técnica salvajemente mixta: rotuladores, bolis, papeles recortados, fotografía, textos mecanografiados, escultura... Todo contribuye a darle cuerpo a esta reflexión inesperada. Montatore vuelve a superarse a sí mismo. Este nuevo cómic es su título más redondo y un firme candidato a uno de los cómics del año. 

05 diciembre 2025

Destacados de las novedades de Panini de diciembre de 2025

Retomo una costumbre que tenía anteriormente, y es ojear las novedades de algunos boletines de editoriales y recomendar lo que yo compraría. Vamos con las novedades propuestas por Panini, que engloban tanto DC como Marvel, porque hay mucho material interesante este mes: 

 

Para empezar, esta serie completa (14 números) de Night Force, con un tándem mítico: Marv Wolfman y Gene Colan. Esto tiene aroma clásico sin duda, y no tengo ni idea de qué es. Parece una serie de aventura con tintes de terror y sello muy old school.

 

Esto pensaba que era reedición, pero ahora no sé si es material nuevo: la serie de Zatanna: Bring Down the House (Abajo la sala), y de nuevo el interés aquí está en qué hacen los dos autores con este personaje menor de DC: Mariko Tamaki (que ya ha trabajado en el mainstream con Harley Quinn, pero que es más conocida por sus novela gráficas más indies, Roaming la última de ellas) y el gran Javier Rodríguez (enorme en Daredevil). Y aquí tenemos a este personaje relacionado con la magia malgastando su talento en Las Vegas... hasta que empiezan los problemas.


 Aquí, en cambio, me inclino no por los autores, sino por un personaje al que tengo debilidad: desde su etapa con Sienkiewicz, a la maravillosa de Warren Ellis, me fascina. ¿Qué tal probar con esta nueva serie de Caballero Luna: El puño de Khonshu, de Jed MacKay y  Alessandro Cappuccio? Por lo que veo, esto es una nueva serie (¿limitada o abierta?) de los autores que actualmente están trabajando con el personaje de Marc Spector. 

Una recuperación de material noventero que se reedita de forma independiente: Lobezno: fauces y garras (o viceversa), de Howard Mackie y Sam Kieth (The Maxx, Sandman). Sólo por el arte siempre hiperbólico de Kieth, esta rareza ya vale la pena, aparte de tener como protagonistas a dos de los personajes con más tirón de Marvel.

 

Y aquí viene otro tocho con muy buena pinta, si bien es cierto que de Jason Aaron, del que me encantó Scalped, apenas he leído nada en su amplio paso por el cómic de superhéroes. En este tomaco recopilatorio (23 números) une fuerzas con Steve Dillon, un autor que no es muy santo de mi devoción, pero bueno, también firma Roland Boschi (autor de la portada, imagino, porque ése no es Dillon).

 

Otra reedición interesante, y es que por fin aparece un Omnibus de Miracle Man, sin mencionar obviamente al "guionista original", al señor Alan Moore, que hace años que decidió distanciarse de obras como ésta.  

 

Y finalmente, una nueva reedición de esta obra de género noir de Brubaker y Phillips, que ya con Criminal, Fate y el resto de sus obras han demostrado dominar totalmente. En este The Fade Out vuelven a unir fuerzas para contar una historia ambientada en la época dorada de Hollywood

Ésta es mi pequeña gran selección, pero si queréis consultar el resto de novedades de diciembre de Panini, las podéis ver aquí.

 

04 diciembre 2025

'Astérix en Lusitania', de Fabcaro y Conrad (Salvat)

Astérix vuelve con una nueva aventura, de la mano de Fabcaro y Didier Conrad, el actual tándem que se encarga de los nuevos álbums de los irreductibles galos (El lirio blanco), tras haber finalizado como guionista Jean-Yves Ferri (Astérix tras las huellas del grifo, Astérix y los pictos). En esta ocasión, Astérix y Obélix son requeridos en Lusitania (Portugal) para intentar liberar al padre de una joven que ha sido acusado falsamente de haber intentado envenenar a César.

En Astérix en Lusitania encontraremos el mismo humor blanco de siempre, los nombres graciosos, las ocasionales críticas a fenómenos contemporáneos o a personajes de la vida real caricaturizados. Y mención aparte hay que hacer para el entrañable y divertido retrato del carácter portugués y lisboeta, la melancolía y la “alegre tristeza” de la saudade, o sus tradiciones gastronómicas, que tanto enervan a Obélix. 

Fabcaro demuestra que ha aprendido bien la lección de Goscinny, y el álbum respira el aroma clásico de las aventuras de los dos personajes, en la línea de Astérix en Hispania, mientras que ya con muchos álbums a su espalda, Didier Conrad demuestra que es el heredero natural de Uderzo, y que con él el estilo de la serie está completamente preservado.  Personalmente, me sorprende el tono agrio con que otras reseñas han escrito sobre este álbum. En Astérix en Lusitania no hay ni más ni menos que lo que esperamos encontrar en un álbum de Astérix. A mí me ha parecido divertida la parodia de las costumbres lusitanas (como siempre ha hecho la saga, incluso cuando nos retrataba a los hispanos), aunque sí es cierto que Conrad podría haber aprovechado para caricaturizar algún personaje de la vida real que fuera portugués (entiendo que el lector francés tendrá poco conocimiento de personalidades lusas, pero ni que fuera Cristiano Ronaldo), ya que el que sí encontramos satirizado es un émulo del presidente italiano Berlusconi.

Este nuevo aporte a la saga no decepcionará en absoluto a ningún fan de la saga y confirma que los personajes tienen mejor salud que nunca.

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