26 mayo 2012

Entretelas, de Rubén del Rincón (La Cúpula)

Rubén del Rincón es un autor de mi generación al que no había tenido el placer de seguir. Su obra ha aparecido en revistas como Kiss Comix, y entre ellas destacan Nassao Views o La salida de la clase, aunque su nombre conquistó el mercado internacional junto a Jean David Morvan con su serie Los tres mosqueteros. Hace un tiempo, Dibbuks le editó un trabajo, Para el rastro, donde rehiló antiguas historias dándoles nuevo lustre. Pero para mí, Entretelas, su primer trabajo de corte más realista y biográfico, ha sido la obra con la que me ha convencido. Y me alegro de ello. Vaya que sí.
Entretelas se sitúa en los años 80 de una Catalunya obrera. Agustín, padre del autor y empleado de una fábrica textil que va a cerrar, tiene que ingeniárselas para seguir adelante en un momento en que la situación económica no es muy esperanzadora. Llegar a cobrar el paro parece muy complicado y la única alternativa que tienen los trabajadores de la fábrica es volver a reflotarla de alguna manera.
En esta obra, Rubén y Carlos del Rincón revisitan un episodio familiar -y social, hay que decir-, que se convierte en una pequeña victoria épica de la intrahistoria. Es una historia que echa la vista atrás de forma amable, para hablarnos de los sacrificios de aquellos que, con todo, quisieron seguir adelante. Y lo hace de una forma tierna, sin idealizar pero tirando de los privilegios de nuestra memoria, que fija aquellos detalles más significativos y a veces obvia los más crueles. Entretelas, por su paralelismo, me recuerda, en cierta forma, a Santo Cristo, de Tyto Alba, Mario Torrecillas y Pablo H. Más que nada, porque retrata la misma época en la misma comunidad, pero dejando de lado ésto, Rubén del Rincón se centra no tanto en sí mismo -aparece como personaje, pero es tan sólo un niño, un personaje terciario que da una nota de color al argumento- sino en su padre, y en el coraje y entusiasmo de sus amigos para poder sacar adelante su única forma de vida. aunque ello signifique a veces traspasar la frontera de la legalidad.
La historia resulta muy bien narrada, y los flashbacks son utilizados con soltura e inteligencia, para rellenar huecos de información de los que no disponemos, o para aportar algún detalle que hace más sólida la narración o el carácter de los personajes.
En el apartado gráfico sólo puedo decir que Rubén está impresionante en el dibujo. Su soltura y plasticidad crean un trazo amable que se adecúa perfectamente a la historia; lo mismo para el color, dado por Carlos del Rincón. Entretelas me ha convencido como en su día hizo el mencionado Santo Cristo: por su autenticidad, por su crónica de unos tiempos difíciles llena de amor, y por la capacidad de hacer de una historia real algo digno de ser contado y disfrutado. ¡Enhorabuena a los autores!

19 mayo 2012

Reseñas: Vuelo de ángeles (ECC) y Simiocracia, de Aleix Saló

 Imagen de la sección aparecida en el periódico. Click para ampliar.

TdV 174: Demasiado humano

·Vuelo de ángeles. Black, Willingham, Kwitney, Hawes y otros. ECC, 2012. La sombra de Neil Gaiman es alargada, y eso es porque, tras ya más de una década en que el británico cerrara su título más significativo, Sandman, el público aún está ávido de narraciones míticas, que jueguen con nuestras figuras más arquetípicas. Lo necesitamos: somos seres que necesitan de historias para vivir, nos alimentamos de ellas. Bill Willingham lo sabe, puesto que su serie anterior, Fábulas, ha sido una de las más exitosas de los últimos años en Vertigo. En ella, el guionista daba una vuelta de tuerca a los protagonistas de los cuentos tradicionales enmarcándolos en un contexto moderno. En Vuelo de ángeles, Willingham es uno de los autores implicados, además de Holly Black, Alisa Kwitney, Louise Hawes, Todd Mitchell y Rebecca Guay, en un volumen único que se centra en la presencia de seres angelicales, lo que es la excusa perfecta para armar una serie de narraciones de corte mítico, que se van engarzando como historias dentro de la historia. Vuelo de ángeles es un producto artísticamente notable, con unos dibujos preciosistas, ora más realistas, ora más expresionistas, pero siempre dentro de una estética casi decimonónica, que a veces busca los matices del grabado del folklore ruso o incluso la luz de los impresionistas. En cuanto a tramas, alguna destaca más que otra (como la de "Pecado original"), pero el conjunto destaca como una obra de claro regusto femenino, uno de esos tebeos que, al ser sólo una entrega, pueden ser un regalo perfecto para un lector (o lectora) sensible que no tiene la costumbre de acercarse al cómic.

· Simiocracia. Aleix Saló. Mondadori, 2012. Una de las obras más interesantes que se publicaron el año pasado y que corrió por internet en forma de videos muy ilustrativos de la situación que estamos viviendo fue Españistán, del joven autor Aleix Saló. De manera sencilla y desenfadada, el autor explicaba las causas de la crisis económica en la que estamos sumidos. Este año, Saló repite con otra bomba de profundidad: Simiocracia: crónica de la gran resaca económica. La virtud que tiene Saló es que, algo que es tremendamente difícil de explicar, como es la situación económica global, el negocio sucio de los bancos y cómo éstos han afectado al ciudadano de a pie, él lo explica de forma diáfana, y, además, con un humor que nos hace sonreír a pesar de saber que lo que está explicando es muy grave. Simiocracia no es un tebeo al uso, es más bien un pequeño ensayo de economía que puede leer cualquiera (y entenderlo), que se vale de la ilustración, el cómic y el gag humorístico para denunciar lo que para el autor es la representación del título: el gobierno del más inepto. Para ello, el autor retrocede hasta el crack del 29 para poner en paralelo lo que entonces ocurrió en la bolsa americana y lo que actualmente sucede. A partir de ahí se pone en jaque a los bancos, los políticos y sobre todo, a los simios que a veces parecen gobernarnos. Un cómic que quedará como un lúcido testigo de unos años negros para España. Imprescindible.


LA TIRA DE NOVEDADES
· La vuelta al mundo en 80 días. Dauvillier, Soleolhac y Jouvray. SM, 2012. Fiel a su colección de clásicos de la literatura adaptados al noveno arte, SM nos propone la lectura de la obra La vuelta al mundo en 80 días, adaptada por Loic Dauvillier y dibujada por Aude Soleilhac. Una adaptación fiel al espíritu de Verne, donde lo principal es la aventura exótica que corre Phileas Fogg. El estilo, de regusto a la nueva ola francesa, entretendrá tanto al lector ocasional como a los lectores primerizos.

· American Splendor 3. Harvey Pekar y VVAA. La Cúpula, 2012. La Cúpula sigue editando la antología de American Splendor, la serie creada por Harvey Pekar, uno de los pioneros del cómic autobiográfico. Este tercer tomo, donde el guionista se ve acompañado de dibujantes como Joe Sacco o su amigo Robert Crumb, se centra en los años en los que Pekar fue diagnosticado de cáncer y operado de la cadera. Sus miedos, sus inseguridades y sus manías protagonizan el volumen.

· La nit dels bruixots. Delporte, Culliford y Maury. Editorial Base, 2012. La pareja Jan y Trencapins, de cuyas aventuras saltaron a su propia serie Lospitufos, vuelve para ofrecernos una aventura en la que estará muy presente la magia, las creencias supersticiosas, los engañabobos, y por supuesto ¡los pitufos! La nit dels bruixots es una nueva entrega de esta ya clásica saga que iniciara en su momento el maestro Peyo, repleta de aventuras, humor, ideal para los lectores más jóvenes.

18 mayo 2012

Severed, la pesadilla americana

Scott Snyder, guionista cada vez más aclamado por sus trabajos con Batman o su American Vampire (obra que contó en sus inicios con la colaboración anunciada a bombo y platillo de Stephen King), es el autor de Severed, obra que Planeta acaba de publicar en un único tomo. Ambientada en la época de la IGM en Estados Unidos, cuenta la historia de un adolescente huérfano que lo deja todo atrás para encontrar a su padre, del que sabe que fue un músico ambulante. En su periplo por las tierras del país encontrará amigos, pero también amenazas como no se podrá imaginar nunca...
Severed es el primer proyecto personal de Snyder en ver la luz, y para el cual se ha servido de la ayuda de Scott Tuft, guionista cinematográfico, para el argumento, y Attila Futaki a los lápices. La obra fue originalmente publicada por Image, pues cuenta Snyder que para este proyecto quería tener total libertad creativa.
Severed es una historia de terror. Una historia de terror con todas las letras: se sirve de un marco narrativo ideal -los Estados Unidos, recién llegados a la mayoría de edad, en los años 10-, donde todo aún parece posible: el sueño americano, el reencuentro familiar, la prosperidad, la felicidad. Pero también es una América que arroja otra cara: la de la pobreza, la miseria, los ejércitos de vagabundos que atravesaban el país en tren. En este contexto es fácil situar una historia en la que un pobre chico busca a su padre, con la amenaza añadida que supone el asesino que anda suelto. Es casi el subtexto de una narración mítica, de un cuento de los Grimm. Pero lo que hace que sea una verdadera historia de terror es la pericia con la que Snyder juega con los personajes, la poca contemplación que tiene con ellos, los golpes de efecto y la visceralidad de un miedo canalizado por una personaje prototípico: el niño. Jack, nuestro protagonista, es un inocente jovenzuelo que verá la otra cara de la moneda, la horrenda faz de la pesadilla americana. El horror que sentimos es un horror primigenio, que nos retrotrae a nuestra infancia, empatizando con el protagonista. Futaki, el dibujante de la obra, no hace más que poner de relevancia la tensión que genera la narración con un dibujo realista y especialmente oscuro, con el uso de una paleta de colores terrosos y apagados, y algunas planchas que de tan oscuras que resultan (¿a propósito o por motivos de la reproducción?) nos provocan la misma sensación de desasosiego que al protagonista.
En resumen, una muy buena obra de género que recomendamos a los aficionados al terror: encontrarán en este Severed una obra que les dejará buen sabor de boca.

17 mayo 2012

Destacados de las novedades de mayo de Panini

De entre las novedades del mes de mayo que nos ofrece Panini, además de las entregas habituales de las series regulares, y nuevos números de series imprescindibles como Criminal (sexto volumen) o Locke & Key (tercero), y que podéis ver en el desglose completo aquí, en Iconotropía queremos destacar:

Un nuevo tomo de las macroediciones Marvel Gold. En este caso le toca el turno a los años dorados de la colección de Spiderman, con guiones de Stan Lee y dibujo de, entre otros, John Romita padre. Un tomazo imprescindible para entender la evolución del Trepamuros, que incluye momentos tan importantes como la muerte de Gwen Stacy.

En las reediciones en tomos deluxe, destaca este mes la publicación de la etapa del gran Warren Ellis en Thunderbolts. El polémico guionista de Transmetropolitan, Supergod o Doktor Sleepless se encarga de este grupo de supervillanos.

Y otra propuesta interesante, al menos por lo significativo de sus autores, es este retorno a Marvel del tándem Bendis-Maleev, que ya han trabajado en diversas ocasiones juntos (Spiderwoman, Scarlet). En esta ocasión retoman un personaje que ha tenido diversa fortuna en la Casa de las Ideas: el Caballero Luna.

02 mayo 2012

Superhéroes post-11S, en Agitadoras


En la edición de este mes de la revista digital Agitadoras, además de muchos otros contenidos, podréis encontrar la primera parte de un artículo mío sobre el tomo Veneno: el nuevo héroe de América, titulado Superhéroes post-11S y su mensaje conservador, que intenta analizar un poco el mensaje político de Marvel y que concluirá el mes que viene con el análisis de Ultimate Capitán América de Aaron y Garney. Lo tenéis aquí.
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